Misterio en Mont-roig: el PSC calla ante las sospechas de que ha destruido unos muñecos en honor a Joan Miró

Los ninots mironianos, que el pueblo de Mont-roig del Camp construyó en 1993 en honor a Joan Miró coincidiendo con el centenario de su nacimiento, alimentan este verano un gran misterio en este pueblo del Baix Camp. Entidades y activistas advierten que se desconoce cuál es el paradero de las figuras y creen que podrían haber sido destruidas en secreto por el Ayuntamiento. El consistorio se niega a aclarar si las obras continúan guardadas o si, en el peor de los escenarios, han sido definitivamente eliminadas.

Joan Manel Olivella, presidente de la entidad ecologista L’Escurçó, ha denunciado de forma pública que las figuras parecen haber desaparecido y teme que se hayan eliminado. En conversación con ElNacional.cat, ha explicado este jueves que ha solicitado al Ayuntamiento que le deje ver las creaciones para comprobar cuál es su estado y les ha dado un ultimátum: emprenderá acciones legales si pronto no se facilita información sobre el estado de los ninots o no se da una prueba de vida. El hecho es que las figuras se salvaguardaron y expusieron hasta 2011 en el ya desaparecido Centre Miró, impulsado por un consistorio anterior, encabezado por ERC. El centro, sin embargo, no consiguió sobrevivir cuando el actual alcalde, Fran Morancho, del PSC, llegó al poder para un segundo mandato en 2015.

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Pasacalle con los ninots en 1993. Foto: Ressò Mont-rogenc (cedida)

Fuentes del Ayuntamiento de Mont-roig del Camp, consultadas este jueves por ElNacional.cat, se han negado a ofrecer ninguna información sobre la situación de estas figuras de pasacalle. Este diario ha hecho una petición de acceso a información pública para conocer los detalles del expediente sobre los ninots y el consistorio ha indicado que responderá únicamente por vía administrativa, en un plazo que se podría alargar más de treinta días. El silencio del consistorio alimenta el misterio y abona la tesis de que los ninots mironianos habrían sido finalmente destruidos. Por eso, los activistas quieren saber si se ha dado una orden de destrucción y si el responsable es el actual alcalde. No hay ninguna prueba documental de que los cabezudos hayan sido demolidos, pero las fuentes consultadas advierten que destruir este legado cultural de forma arbitraria podría tener algún tipo de consecuencia legal, incluso la inhabilitación del alcalde. Actualmente, Morancho ostenta el cargo de presidente de la Fundació Mas Miró, que tiene sede en Mont-roig del Camp. Actualmente, Morancho ostenta el cargo de presidente de la Fundación Mas Miró, que tiene sitio en Mont-roig del Camp. Precisamente el pasado 17 de julio, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, visitó el Mas Miró y anunció que la Generalitat se incorporaba al patronato de la Fundación a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural.

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Salvador Illa visita el Mas Miró el 17 de julio pasado. Foto: Europa Press

Unas figuras inspiradas en una obra de teatro de vanguardia

Las figuras están inspiradas en unas creaciones del espectáculo de teatro de vanguardia Mori el Merma, creado en 1978 por la compañía Teatre de la Claca y estrenado en el Liceu. Joan Miró colaboró estrechamente en el montaje, diseñando, construyendo y pintando a mano las máscaras, los decorados y los títeres de grandes dimensiones basados en el personaje de Ubú de la obra de teatro Ubú rey, del francés Alfred Jarry. Quince años después, en 1993, el pintor, director de escena y titiritero Joan Baixas, siguiendo una propuesta del artista Martí Rom, se inspiró en este espectáculo para crear los Ninots Mironians, una aportación de Mont-roig del Camp al centenario del pintor. Los ninots se incluyeron en la Memòria de l’Any Miró de la Generalitat de Catalunya.

Miquel Anguera, exalcalde de Mont-roig del Camp por ERC y uno de los artífices de la creación del antiguo Centre Miró, conoce con detalle la historia de los ninots y la trayectoria que han hecho desde su creación en 1993. Anguera, que fue también el impulsor de un homenaje popular a Joan Miró en 1979, explica a ElNacional.cat que la construcción de los ninots costó 1,5 millones de pesetas (unos 9.000 euros) y que la idea, del artista Martí Rom, obtuvo el apoyo del antiguo alcalde convergente, Josep Maria Aragonès, y el ayuntamiento asumió el gasto. Según Anguera, la creación de los ninots contaba con el consentimiento de la familia Miró, tanto de la hija del pintor, Dolors Miró, como de su viuda, Pilar Juncosa. El exalcalde asegura que dieron el visto bueno, pero de palabra y sin ningún documento firmado.

Els ninots retirats l'abril del 2011. Foto: Ressò Mont-rogenc (cedida)
Los ninots retirados en abril de 2011. Foto: Ressò Mont-rogenc (cedida)

Cuando Anguera llegó a la alcaldía, asegura haber recibido una llamada de la representación legal de la Successió Miró pidiendo la destrucción de los ninots, alegando que "no es la obra de Miró directa, sino que son sucedáneos", recuerda. El exalcalde se negó a acceder a la petición: "Dije que no pensaba destruirlos y que, si era conveniente, iríamos al juzgado". En abril de 2011, bajo la alcaldía de Fran Morancho, la brigada municipal retiró los ninots del Centre Miró siguiendo las órdenes del alcalde socialista y los trasladó a un almacén municipal ubicado en un polígono conocido como los Comallerets, donde estaba la escombrera municipal. El polígono actualmente está dentro del terreno que el ayuntamiento vendió en 2024 a la compañía surcoreana Lotte Energy Materials, que proyecta construir una industria química en el pueblo a pesar de la oposición vecinal.

Tanto Anguera como Olivella apuntan que estos movimientos en el polígono que ahora es propiedad de la empresa surcoreana marcan el momento en que se pierde la pista a estas figuras únicas y consideradas un patrimonio cultural del pueblo.