El ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, ha calificado hoy de "política" más que legal la decisión de la Delegación del Gobierno en Madrid de prohibir las banderas estelades en la final de la Copa del Rey del domingo que viene en el estadio Vicente Calderón. Margallo ha contradicho al ministro del Interior, Jorge Fernández, que ha atribuido a un carácter "técnico" a la decisión, pero también a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, que ha validado esta tesis en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

"Soy consciente de que la ley tiene varias interpretaciones y que no es una interpretación unívoca. Pero también digo que mucho más que una cuestión legal es una cuestión política y, si me permiten, una cuestión sentimental", ha indicado al ministro en una rueda de prensa durante una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN.

García-Margallo ha respondido así cuando le han preguntado por las palabras de Jorge Fernández, en las cuales ha afirmado que "no ha habido intencionalidad política" en la decisión y que su naturaleza es "técnica operativa" para cumplir la ley contra la violencia, la xenofobia y el racismo en el deporte y las directrices de la Federación Española de Fútbol.

"No soy comentarista"

"No he visto en qué contexto ha hecho estas declaraciones el ministro del Interior, y de momento no soy comentarista, no sé de aquí unos meses si seré comentarista, ahora soy ministro del Gobierno", ha indicado Margallo.

Posteriormente, Sáenz de Santamaría también ha indicado a preguntas de El Nacional que la decisión es "de naturaleza técnica" y se ha remitido a lo que deciden los jueces de Madrid sobre los dos recursos presentados por el FC Barcelona y la asociación Drets.