Nueva demostración de fuerza del movimiento independentista en Europa. Unas 10.000 personas, según la policía francesa, se han manifestado este martes por la mañana ante el Parlamento Europeo de Estrasburgo para protestar contra el veto a los eurodiputados electos Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Toni Comín, y pedir a la Unión Europea que reaccione.

La concentración, que ha durado casi cinco horas, ha acabado con un acto político unitario organizado por el Consell per la República, que ha contado con intervenciones de las entidades soberanistas y de eurodiputados simpatizantes con la causa.

También se han podido oír las palabras de Puigdemont y Comín, que a pesar de no asistir por el riesgo de ser detenidos –según han asegurado sus abogados–, han intervenido con un vídeo desde la frontera de Alemania. Así como también se ha podido leer una carta de Oriol Junqueras desde la prisión.

Todos ellos han aprovechado la ocasión para denunciar la vulneración de derechos políticos, han pedido a Europa que no mire hacia otro lado y han avisado de que el movimiento no desfallece a pesar de la situación de represión: "Lo volveremos a hacer".

Puigdemont y Junqueras defienden el exilio y la prisión como armas

En una intervención en vídeo desde el puente que separa Alemania y Francia, Puigdemont ha defendido la importancia de seguir denunciando y luchando por la independencia desde el exilio, por lo que ha excusado su ausencia al acto. También ha agradecido a los millares de catalanes que se han desplazado hasta Estrasburgo su compromiso y ha asegurado que son "la prueba de su fracaso y de nuestro éxito".

También así se ha expresado Toni Comín, que estaba con él en la ciudad alemana de Kehl. El exconseller y eurodiputado electo ha asegurado que la democracia está ahora "amenazada" en España y, por lo tanto, en Europa, y ha defendido que seguirán, desde el exilio, siendo la "voz libre" de los pueblos del continente.

Finalmente, Oriol Junqueras, a través de una carta escrita desde la prisión de Lledoners, ha asegurado que si el "precio que tenemos que pagar" es la privación de libertad, lo hará, y ha defendido convertir la prisión "en una causa legítima y justa para Europa". También ha defendido que Catalunya puede volver a ser la "punta de lanza" para el futuro de Europa, por lo que le ha pedido que no mire "hacia otro lado".

Las entidades avisan: "Lo volveremos a hacer"

Por otra parte, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha avisado de que el procés no será fácil y ha defendido que la "batalla" se tiene que ganar en Catalunya, como el 1 de octubre. "La independencia nos la ganaremos nosotros, no nos la regalará nadie", ha defendido.

Por otra parte, Marina Llansana, vicepresidenta segunda de Òmnium Cultural, ha asegurado que "ninguna sentencia, por dura que sea" les hará renunciar a sus objetivos y ha añadido: "Lo volveremos a hacer, todos y cada uno de los delitos que nos digan que hemos cometido".

También se han leído dos manifiestos, uno de la plataforma 'Pugem i omplim Europa' y otro del Consell de la República, en varios idiomas.

"No os dejaremos solos", el apoyo de una veintena de eurodiputados

Finalmente, el acto ha contado con la presencia de más de una veintena de eurodiputados de varios países, reunidos en la plataforma UE-Catalunya Diálogo, que también han denunciado el veto a los tres eurodiputados independentistas y han querido mostrar su solidaridad con los manifestantes.

Uno de los más contundentes ha sido el eurodiputado irlandés Matt Carthy, que también ha denunciado la situación dentro de la Eurocámara y el "silencio" de las instituciones europeas ante la existencia de presos políticos y la negación del derecho a la autoderminación. En este sentido, ha avisado a los políticos europeos de que no tienen derecho a autodeterminarse líderes de la democracia".

También la eurodiputada portuguesa Marisa Matias ha querido transmitir su solidaridad a los catalanes. "No os dejaremos solos, no callaremos, hasta la victoria, seguro", ha exclamado. Matias también ha recordado que Portugal se independizó cuando había un Felipe en el gobierno y ha afirmado: "Todavía hoy seguimos con un Felipe opresor".

Con todo, los millares de manifestantes ―llegados en unos ochenta autobuses, tres vuelos chárter y otros medios indeterminados―, han exigido a los políticos independentistas unidad y que no haya renuncias ni pasos atrás.