El decreto de disolución de las Cortes ya está firmado por el rey Felipe VI y ratificado por el presidente del Congreso, Patxi López. Es la primera vez que España se enfrenta a una repetición electoral y las instituciones hacen autocrítica institucional y política. “No hemos sabido cumplir el mandato ciudadano de llegar a un acuerdo de mayoría suficiente, y espero que estos meses hayan servido para entender unas cuantas cosas”, ha lamentado Patxi López, desde el salón del escritorio del Congreso.

López ha hablado a los ciudadanos como presidente de la institución. Pero también se ha dirigido a aquellos políticos que no habrían entendido la dinámica parlamentaria. “¡En un pacto también se cede, claro está! No se puede imponer al cien por cien aquello que uno quiere para resolver los problemas de la ciudadanía”, ha cerrado en una crítica velada a las fuerzas que podrían haber dificultado la formación de gobierno.

El fracaso de la legislatura puede estropear la imagen de los partidos y las instituciones, y desde éstas ya anticipan la insatisfacción de la ciudadanía al respecto. “Yo entiendo que haya ciudadanos y ciudadanas enfadados y frustrados con sus representantes, pero me gustaría pedir a todos y todas, de cualquier signo político, que no se resignen a la frustración”, ha dicho López después de encontrarse con el monarca, apelando al derecho de voto como esencia de la democracia.

"Aprender cosas"

López ha hablado en la misma sala donde otras veces ha comparecido para explicar el conflicto de atribuciones entre el Legislativo y el Ejecutivo en funciones. Los segundos no se lo han puesto fácil. El vasco ha tenido que hacer de mediador varias veces para intentar sentar en el banco del gobierno al equipo de Mariano Rajoy. Estrictamente, sólo lo ha hecho cuando lo indicaba el artículo 21 de la Ley del Gobierno. Es decir, para informar sobre cumbres internacionales y asuntos económicos.

López no ha hecho ninguna alusión a estos elementos, y no ha querido aclarar si tenía pretensión de presentarse nuevamente al cargo. “No depende de mí, sino de mi grupo”, ha afirmado. El presidente de la Cámara sí ha hecho mención a las reformas institucionales que, a su parecer, serían necesarias de cara a futuros escenarios. “Por ejemplo, hay que acortar los largos meses de inacción, los largos plazos de las campañas y precampañas, así como sus costes”, ha indicado.

En el primero de los escenarios, el presidente hacía referencia a la negativa del presidente en funciones, Mariano Rajoy, a aceptar el encargo del monarca. En aquella situación, España podría haber quedado en el limbo político, si el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, no hubiera aceptado someterse a la investidura.

Los tiempos

López ha explicado que el viernes 10 de junio empezaría la campaña, que se acabaría el 24 del mismo mes. El 26-J serán las elecciones y se prevé que el 10 de julio se constituyan las nuevas Cortes. “Hemos trabajado dentro de la legalidad”, es la alusión que ha hecho el presidente para celebrar que durante este tiempo la Cámara baja ha seguido funcionando.