La tensión en el Gobierno por el incremento espectacular de la violencia machista, y la necesidad de tomar medidas, es evidente. Después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, desautorizó ayer a la ministra de Igualdad, Irene Montero, criticando la ley del solo sí es sí, este viernes se ha producido un toma y daca entre el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y la titular de Justicia, Pilar Llop. Todo ha empezado cuando el ministerio del Interior ha propuesto advertir a las mujeres si tienen una nueva pareja con antecedentes de maltrato. Se trataría de hombres con historial de reincidencia pero que nunca han llegado a entrar en la cárcel. El ministro ha anunciado de esta manera "actuaciones de seguridad extraordinarias".
Pero pocos minutos después de que Marlaska lanzara esta propuesta estrella de su ministerio para luchar contra el asesinato de mujeres, Pilar Llop ha salido también en rueda de prensa cuestionando la medida, y dudando de que se pueda llevar a la práctica. La ministra de Justicia ha advertido que "hay derechos fundamentales que pueden estar en juego" si la administración revela a mujeres que su nueva pareja ha reincidido o ha sido denunciada anteriormente en casos de violencia de género. Llop ha efectuado las declaraciones después de reunirse con el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Rafael Mozo, y el fiscal general del Estado, Álvaro García, para analizar el repunte de los datos. "Esperaremos a ver qué dice la Fiscalía General del Estado, porque hay derechos fundamentales que pueden estar en juego y hay que analizarlo técnicamente", ha declarado la ministra tomando distancia.
La titular de Justicia ha resaltado en cambio como medidas útiles contra la violencia de género la especialización de los juzgados y de todos los que participan en la atención a la víctima que denuncia. Ha insistido en la importancia de denunciar, porque a su entender permite activar mecanismos de defensa como la orden de alejamiento.
El encontronazo de este viernes se añade al que se produjo ayer entre Margarita Robles e Irene Montero. La ministra de Defensa afirmó que es evidente que la ley de Montero "quizás no ha dado una respuesta adecuada a la situación", y ha reclamado que se haga "autocrítica". "Es terrible lo que está pasando. A veces hacemos un exceso de leyes, y no es tanto un problema de leyes, lo que falla es la realidad", añadió en declaraciones a los medios después de una visita a la brigada paracaidista del ejército de tierra. Por eso insistió en que es necesario hacer "autocrítica" y analizar si las nuevas leyes, aunque sean "bienintencionadas", dan una protección adecuada a las mujeres.
Según Margarita Robles, la ley del solo sí es sí tenía "una filosofía muy buena" de protección a las mujeres, pero a causa de la situación actual de repunte de los casos de violencia de género, "no es bueno dar la culpa a nadie" y todo el mundo tendrá que hacer "autocrítica". La ministra aseguró que "lo primero que falla es la educación", y es necesario reforzarla en los colegios y entre los adolescentes, franja de edad donde considera que se está produciendo un "retroceso". Posteriormente a la polémica, la ministra intentó rebajar a las críticas y aseguró que el Gobierno trabaja "unido y sin fisuras" contra la violencia de género.