Ni en una situación de emergencia como la actual hay tregua para la riña política. Aparte de la que mantienen abierta el gobierno catalán y Moncloa por la negativa de Sánchez a confinar Catalunya como le pide Torra, en las últimas horas ha habido otro frente abierto. El de los comunes reclamando públicamente al president de la Generalitat que intervenga la sanidad privada para hacer frente al coronavirus. La petición, que ha capitaneado Ada Colau, ha molestado al ejecutivo, ya que la medida ya se había anunciado y publicado antes de que lo pidieran desde Catalunya en Comú.
Ya este martes al mediodía la consellera de Salud anunció que el Govern procedía a apoderarse de los recursos de los centros privados. Una hora después, Colau hacía un tuit solicitando lo mismo.Y desde hoy por la mañana, la orden ha entrado en vigor oficialmente, después de ser publicada en el Documento Oficial de la Generalitat de Catalunya. A pesar de ello, el portavoz de los comunes Joan Mena lo ha vuelto a pedir públicamente a media mañana. De hecho, según informan varios profesionales de la sanidad privada, ya hace días que operativamente se funciona en plena colaboración con la Generalitat.
La resolución, firmada por la consellera Vergés, expone que se ponen a disposición del Servicio Catalán de la Salud los centros y establecimientos sanitarios privados, así como los de las mutuas de accidentes de trabajo con sus medios materiales y humanos, para dar cobertura a la actual situación de emergencia. Será el departamento quien, en función de las necesidades de cada momento fijará cuáles son las necesidades concretas.
El objetivo primordial, dice, es atender las necesidades de internamiento tanto convencional como de enfermos críticos, así como hacer análisis clínicos que se requieran para poder descongestionar el sistema sanitario público de Catalunya.
La vigencia de la intervención de la sanidad privada catalana prevé una duración máxima de tres meses, pero deja abierta la posibilidad de prorrogarla dependiendo de la evolución de la crisis sanitaria del Covid-19.