Puñetazo sobre la mesa de Junts per Catalunya. Contra los malos augurios de las encuestas, inyección de moral y de autoestima con aire combativo, entrando en el cuerpo en cuerpo con ERC y el PSC en la pugna por el voto útil. La apertura de la campaña, en la Fàbra y Coats ha terminado con el 'No Surrender', que es el espíritu que ha impregnado todos los discursos.Tres de los cabezas de lista estaban en la cárcel de Soto del Real mientras se hacía el acto, Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sànchez. Este último ha escrito una carta que ha leído la número 2, Laura Borràs.
"No pediremos perdón por el 1-O, nos dejaremos la piel para llegar a acuerdos en Madrid. Trabajaremos a fondo para evitar tanto un gobierno de derecha y ultra derecha como del PSOE con CS, pero no pagaremos por adelantado", ha advertido con meridiana claridad Jordi Sànchez.
Todos los discursos han incorporado algún mensaje más o menos sutil hacia ERC. "Nuestros objetivos no son partidistas, no trabajamos para hacer más grande a un partido, sino para hacer más grande la voz de la autodeterminación", "algunos nos tendrán que explicar si quieren seguir de nuestro lado o han decidido doblegarse al PSOE", "nosotros no hemos cambiado de discurso, somos los mismos del 1-O, el 1-O es la línea roja". No han mencionado a sus socios de Govern, cierto, pero tampoco ha hecho falta.
El partido de los presidentes, el partido de la unidad
JxCat ha querido poner en marcha la campaña juntando toda la artillería. Por eso ha sacado a jugar el tridente presidencial: Artur Mas, Carles Puigdemont y Quim Torra. "Somos el partido de los presidentes, del 1-O, del 9-N y del 21-D", ha gritado Elsa Artadi.
El primero de los tres en intervenir ha sido un Mas totalmente en forma y cómodo encima del escenario que ha querido dirigirse aquellos indecisos que dudan entre JxCat y ERC. "Nuestro voto vale triple, vale para parar la ultraderecha, para parar también la coalición PSOE-CS y a diferencia del resto de partidos catalanes, nuestro voto vale por la unidad del soberanismo". Entre gritos de "president!", Mas ha dado paso a Torra, que ha mantenido su habitual contundencia contra el PSOE. "Si ganan los socialistas pueden hacer lo mismo que el PP", ha avisado el president, que ha recordado que Pedro Sánchez puso alfombra roja al 155. A su vez, Puigdemont ha querido desmontar el mantra del voto útil entre socialistas y Esquerra y ha reivindicado que el auténtico voto útil es el de Junts per Catalunya, porque nuestro voto no caduca. "Tenemos la receta, que la unidad la hagan los votantes".

A lo largo de todo el acto se han ido proyectando imágenes de todos los presos y exiliados, cada una acompañada del número de días que hace que están entre rejas o lejos de casa. El candidato de JxCat es quien lleva más, 542, como Cuixart. Su rival en las urnas, Oriol Junqueras hace también más de 500 días que está preso. La apuesta de los de Puigdemont por exhibir estas ilustraciones ha dejado una fotografía cuando menos curiosa, la de los presidentes Mas y Torra abrazados, bajo la atenta mirada del líder de ERC.
Entre los asistentes, familiares de todos los presos y exiliados de JxCat y la mayoría de sus consellers. El primer día han empezado fuertes. Sin duda, a más de uno en Sant Vicenç dels Horts le habrán silbado los oídos.