Dos jóvenes serán juzgados, acusados de coacciones y de haber lanzado globos con pintura a siete miembros de Vox, que montaron una carpa del partido ultra en el barrio de Horta Guinardó de Barcelona, en febrero de 2024. La fiscal de Delitos de Odio pide que sean condenados a una pena de multa de 10.800 euros cada uno por el delito de coacciones con el agravante de discriminación por ideología, un delito leve de daños y otro leve de maltrato. También reclama que indemnicen a las siete personas con un total de 7.340 euros.
Ambos acusados niegan haber participado en este boicot, a pesar de que se definen como antifascistas. El juicio se celebrará en el juzgado Penal 2 de Barcelona este jueves y se ha convocado una concentración de apoyo en la Ciudad de la Justicia, a las nueve y media. Además, se recogen aportaciones económicas en el Ateneo Popular la Bugadera por si, al final, son condenados.
Gritos de "fascistas de mierda"
Los hechos ocurrieron el mediodía del 24 de febrero de 2024 en la plaza Maragall. En su escrito de acusación, la fiscal Marta Glória López Catalá relata que las dos personas acusadas, junto con otras dos no identificadas, quisieron expulsar a los integrantes del partido de ultraderecha de la zona, y comenzaron a gritarles “fascistas de mierda, fachas, hijos de puta, marchaos de aquí, deberíais estar muertos”. Para la fiscal, esta acción “recorta la libertad de expresión e ideología” de los integrantes de Vox y de los simpatizantes que se habían acercado al estand.
Después, lanzaron cinco globos llenos de pintura azul,"conscientes de que, además de humillar a simpatizantes y miembros del partido, podían provocar daños”, según la fiscal. La pintura dañó alguna prenda que llevaban, daños valorados en 340 euros. Nada más. Hubo correrías y pequeños altercados en calles adyacentes; miembros de Vox retuvieron a los acusados, que niegan haber protagonizado esta acción de boicot a los seguidores de Santiago Abascal. Se asegura que no hay ninguna prueba de que fueran ellos: “Estaban cerca de los hechos”, manifiestan las defensas de los dos procesados y por eso piden su absolución.
Perseguidos por antifascistas
En el escrito, la fiscal afirma que “los acusados actuaron movidos por sentimientos de rechazo e intolerancia a la ideología” de Vox. Por ello, pide que sean condenados por un delito de coacciones, a la pena de 24 meses de multa con una cuota diaria de 15 euros. También solicita que se les condene a indemnizar a los siete miembros de Vox con 1.000 euros a cada uno.
Por el contrario, en un comunicado de apoyo a las personas acusadas se denuncia que “el concepto moderno de delito de odio nace a raíz del Holocausto de la Segunda Guerra Mundial y los movimientos posteriores de reparación de este. Ahora, irónicamente, lo utilizan para reprimir a personas que luchan contra todo tipo de discriminaciones”.
No es la primera vez que se juzga a personas que protestan contra Vox en Barcelona y otras ciudades catalanas. Ocho vecinos, a quienes pedían penas de prisión, fueron juzgados por protestar contra políticos de Vox que paseaban por el Raval, barrio, que el partido ultra había criminalizado. Al final, la Audiencia de Barcelona condenó con 3.000 euros de multa a cinco vecinos del Raval por “desbordar el derecho de manifestación pacífica” en septiembre de 2020.