Desde luego que no son legión, pero de haberlos, haylos. Son juristas y politólogos españoles, que, desde que se inició el proceso independentista en Catalunya han defendido, con diferentes acentos, matices y procedimientos, la convocatoria de un referéndum o consulta para determinar cuál es la voluntad "real" de los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya sobre la cuestión de la independencia. Y darle una salida política.

La posición de estos expertos contrasta con la implacable política de judicialización del procés que esta semana ha sentado en el banquillo de los acusados a un president de la Generalitat, Artur Mas, y a dos de sus conselleres, Joana Ortega y Irene Rigau, por haber impulsado el proceso participativo o consulta alternativa del 9 de noviembre del 2014. Una situación inédita en la democracia española y que puede marcar un punto de no retorno en el conflicto político e institucional Catalunya-Espanya.

Pero, además, cuestionan de lleno la tesis negacionista mantenida por el gobierno del PP en un doble sentido: primero, que el referéndum o la consulta es impracticable dentro del actual marco legal español, y, segundo, que no resolvería la cuestión, el "problema", porque sólo generaría ruptura y división entre los catalanes, y entre ellos y el resto de ciudadanos del Estado. Es decir, el "ni puedo ni quiero" de Mariano Rajoy o la tesis de José María Aznar de que antes se rompería Catalunya que España.

A continuación recuperamos algunos de los posicionamientos más significativos a favor de un referéndum de destacados juristas y expertos del Estado. Todos ellos, poco o nada sospechosos de ser partidarios de la independencia de Catalunya.

Francisco Rubio Llorente

Francisco Rubio Llorente (Berlanga, 1930-Madrid, 2016), vicepresidente del Tribunal Constitucional, presidente del Consejo de Estado entre el 2004 y el 2012 -desde donde elaboró un informe sobre la reforma de la Constitución por encargo del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero- y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, fue de los primeros en abrir desde Madrid la reflexión sobre la hipótesis de un referéndum para Catalunya como solución al pleito planteado por el soberanismo.

"Si una minoría territorializada, es decir, no dispersa por todo el territorio del Estado, como sucede en algunos países del Este de Europa, sino concentrada en una parte definida, delimitada administrativamente y con las dimensiones y recursos necesarios para constituirse en Estado, desea la independencia, el principio democrático impide oponer a esa voluntad obstáculos formales que puedan ser eliminados". Así se manifestó Rubio Llorente en un artículo en el diario El País el 8 de octubre del 2012, titulado de manera inequívoca "Un referéndum para Catalunya". Artur Mas acababa de convocar elecciones anticipadas por primera vez después de la primera gran manifestación por la independencia y de la negativa de Mariano Rajoy a negociar un pacto fiscal.

Francisco Rubio Llorente / EFE

"Si una minoría territorializada (...) con las dimensiones y los recursos necesarioss para constituirse en Estado, desea la independencia, el principio democrático impide oponer a esa voluntad obstáculos formales que puedan ser eliminados

El prestigioso jurista precisó: "Si la Constitución lo impide, habrá que reformarla, pero antes de llegar a este extremo, hay que averiguar la existencia y solidez de esa supuesta voluntad [de independencia]". En este punto, invocaba el dictamen de la Corte Suprema del Canadá de 1999 sobre la legitimidad de un referéndum de independencia en la provincia francófona del Quebec -que lo ha celebrado en dos ocasiones- y añadía: "La Generalitat de Catalunya no puede convocar un referéndum, pero nada le impide pedirlo e incluso colaborar en su convocatoria". Rubio Llorente atribuía la convocatoria al Rey, a propuesta del presidente del Gobierno español y previa autorización de las Cortes.

José María Ruiz Soroa

"La secesión es posible, si no lo fuera nuestra democracia sería incompleta". Así se expresaba en una entrevista en el digital madrileño páginasDigital.es José María Ruiz Soroa. Nacido en Bilbao en 1947, es doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Políticas, profesor jubilado en la Universidad del País Vasco y abogado.  A su parecer, la Constitución es modificable en todos sus contenidos, salvo aquellos referidos a los derechos fundamentales de las personas, entre los cuales no está el ámbito territorial de España, precisa. La vía para la modificación, argumenta, es el artículo 168 de la propia Constitución, el procedimiento de "reforma agravada" que incluye un referéndum en todo el Estado y a iniciativa del Estado mismo.

José María Ruiz Soroa / NAUCHER GLOBAL

La secesión es posible, si no lo fuera nuestra democracia sería incompleta

"Hay que admitir que si en un territorio o región se demuestra que existe un deseo claro, firme y estable de secesionarse, el Estado tendría que iniciar motu proprio el proceso para modificar en este sentido la Constitución Española", afirma. Antes de llegar a este punto, sin embargo, Ruiz Soroa sostiene, en la línea de Rubio Llorente, que hay que comprobar "de manera refrendataria si existe la voluntad clara de la mayoría [por la independencia]". Comprobación que puede efectuar el Estado, propone, mediante el artículo 92 de la Constitución, justamente lo que el Congreso de los Diputados denegó en 2014 a los representantes del Parlament de Catalunya que lo solicitaron, el referéndum acordado no vinculante.

Ignacio Sánchez-Cuenca

"Resulta absurdo que la posibilidad de plantear un referéndum sobre la secesión de un territorio se haya transformado en un tabú político". Así arranca el artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca "Ideas para pactar un referéndum catalán" publicado el 6 de enero del 2016 en el suplemento CTXT de Público. Sánchez-Cuenca (Madrid, 1966) es sociólogo, filósofo y profesor de Ciencia Política. Ha ejercido la docencia en las universidades Complutense y Carlos III de Madrid, en la Pompeu Fabra de Barcelona y en Yale (Estados Unidos). Sánchez-Cuenca constata que "el referéndum es una demanda sobradamente mayoritaria en Catalunya" -como se evidencia encuesta tras encuesta- y no duda de que "es el mejor instrumento con el que contamos para averiguar cuál es el apoyo al proyecto independentista". Incluso propone cuál sería la pregunta: ¿"Quiere usted que Catalunya sea un Estado propio, independiente de España?" Y las posibles respuestas: "Sí" o "no".

Ignacio Sánchez-Cuenca / LA SEXTA

Si una mayoría amplia y clara de catalanes quiere independizarse, sería absurdo obligarlos a permanecer en España en contra de su voluntad

"Ni Catalunya ni ninguna otra región española tienen un derecho unilateral a la secesión. Ahora bien, si una mayoría amplia y clara de catalanes quiere independizarse, sería absurdo obligarlos a permanecer en España en contra de su voluntad", precisa. Sánchez-Cuenca es partidario de un modelo federal para España en que se reconozca la plurinacionalidad para "desactivar la demanda independentista". Ahora bien, señala que este modelo se tendría que ratificar en referéndum en el conjunto del Estado y en caso de que Catalunya se pronunciara en contra "no habría más remedio que plantear un referéndum futuro sobre la independencia" como "última opción".

Javier Pérez Royo

Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, ciudad en la cual nació en 1944, Javier Pérez Royo fue uno de los pocos juristas que, desde la óptica de un constitucionalismo español abierto y pluralista, discreparon de manera radical de la sentencia del TC contra el Estatuto de Autonomía del 2006 y advirtieron de sus efectos para el conjunto del sistema constitucional español. Pérez Royo remite a aquella decisión del alto tribunal, que él considera "dramática" y la causa de que una mayoría de la sociedad catalana pida un referéndum, y no sólo los independentistas, cosa que considera un cambio capital.

Javier Pérez Royo / Parlamento de Andalucía

La respuesta política jurídicamente ordenada de la Constitución de 1978 ha sido aceptable hasta 2010. Ha dejado de serlo desde entonces. Hace falta una nueva respuesta política. Una respuesta constituyente

En una artículo en CTXT titulado "Referéndum en Catalunya" (2 de noviembre del 2016), el jurista andaluz afirma: "El Estado ha impuesto a Catalunya un Estatuto [el laminado por el TC] sin el consentimiento de sus ciudadanos. Los ciudadanos reclaman la palabra que les quitaron". "Pero ahora no la reclaman como la última palabra [dado que el Estatuto ya fue votado en referéndum], sino como la primera; no como punto de llegada sino como punto de partida. No referéndum para aprobar la fórmula de integración en el Estado, sino referéndum para decidir si se quiere formar parte del Estado, o no", añade.

La consecuencia es que, en opinión de Pérez Royo, la reforma de la Constitución ya no es una solución: "La respuesta política jurídicamente ordenada de la Constitución de 1978 ha sido aceptable hasta 2010. Ha dejado de serlo desde entonces. Hace falta una nueva respuesta política. Una respuesta constituyente".

 

 

 

 

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