Junts per Catalunya ya tiene 656 candidatos para las elecciones municipales de mayo de 2027, medio año antes de los comicios y en plena precampaña de las elecciones españolas del 29 de noviembre, según ha podido saber ElNacional.cat. El partido de Carles Puigdemont se ha fijado el objetivo de superar las 700 candidaturas y aspira a llegar a las 740, con la previsión de superar las 728 listas que presentó en 2023. La dirección considera que la preparación de los comicios locales avanza mejor que hace cuatro años, en buena parte gracias al trabajo iniciado por el entonces secretario de política municipal, David Saldoni, y continuado por su sucesor, Joan Ramon Casals.
"Estamos trabajando ya en los lugares donde no presentamos la otra vez. El objetivo sigue siendo ganar más alcaldías", señalan fuentes de Junts, que sitúan entre las prioridades conquistar ciudades como Berga, Manresa, Montblanc y Solsona, recuperar municipios como Vilafranca del Penedès (con Eduard Pujol al frente), Reus, Puigcerdà o Santa Coloma de Farners y evitar perder más alcaldías. Al mismo tiempo, los juntaires quieren consolidar sus principales feudos municipales, como Sant Cugat del Vallès, Igualada, Figueres, Martorell, Olot, Vic, Tortosa, Banyoles, Valls, Prats de Lluçanès, Mollerussa, Móra d'Ebre y Gandesa.
El calendario municipalista, sin embargo, convive con la campaña de las elecciones españolas del 29N, que obligará a Junts a repartir esfuerzos entre la pugna política en Madrid y la construcción de las candidaturas locales. La dirección ha previsto celebrar el 23 de enero una convención municipalista en Sant Cugat del Vallès, con la vista puesta en consolidar el despliegue territorial y definir los objetivos de la formación de cara a los comicios.

Las candidaturas pendientes de capitales de comarca
Junts ya tiene definidos los principales candidatos. En Barcelona, el cabeza de lista será Jordi Martí Galbis, mientras que en Tarragona lo será Jordi Sendra. En ambos casos, los candidatos han pasado por procesos de primarias. En Lleida, la candidata será Violant Cervera, y en Girona, Gemma Geis, que encabezará una candidatura reforzada por el acuerdo con el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC). A pesar de los avances, todavía quedan por resolver algunas candidaturas en capitales de comarca. Es el caso de El Pont de Suert, Tremp y Sort. En Tremp, uno de los nombres que circulan es el de Rosa Maria Melines, que encabezó la candidatura de Junts al Senado por Lleida en las elecciones españolas. En Balaguer, los juntaires ya tienen cerrada la candidatura, pero no ha trascendido el nombre.
En Tortosa, el acuerdo con la actual alcaldesa, Meritxell Roigé, ya está hecho, aunque todavía queda pendiente cerrar los pactos con las entidades municipales descentralizadas (EMD). En Deltebre, en cambio, la situación es más incierta: el escenario más probable es que el actual alcalde, Lluís Soler, se presente como independiente, a raíz de las desavenencias con el partido, aunque todavía no hay una decisión definitiva. En las últimas semanas, Junts también ha cerrado algunas candidaturas relevantes. En Cervera, Ramon Augé repetirá como candidato. Actualmente es el primer teniente de alcaldía. En Tàrrega, el concejal Gabriel Lacambra sustituirá a la actual alcaldesa, Rosa Maria Perelló, al frente de la lista.
Primarias para renovar candidaturas
El partido también ha celebrado procesos internos para elegir cabezas de lista en municipios donde quiere renovar sus candidaturas. En Badalona, donde Junts no tiene representación municipal, Mercè Escudero se ha impuesto en las primarias celebradas el 24 de septiembre a Òscar Neiras. Escudero sustituirá a David Torrents, que será el candidato de la formación en Tiana. En Caldes de Montbui, Roser Xalabarder ha ganado las primarias de este octubre ante Pere Barrios. En Mollet del Vallès, en cambio, la actual cabeza de lista, Carme Olària, ha perdido el proceso interno ante Arnau Ollé.

La ruptura de Convergents con Junts no condiciona el reagrupamiento del espacio
Una de las principales apuestas de Junts para 2027 es reagrupar las diferentes familias del espacio convergente y los partidos municipalistas que surgieron tras la desaparición de Convergència Democràtica de Catalunya y del PDeCAT. El objetivo es evitar que diversas candidaturas que comparten una parte del electorado compitan entre ellas y acaben restándose votos. En esta operación se enmarcan los acuerdos con Impulsem Penedès, Impulsem Lleida, el PNC de Marta Pascal y otras plataformas locales. Junts también había pactado con Convergents, la formación del exconseller Germà Gordó, que debía concurrir conjuntamente con los juntaires en una sesentena de municipios. El entendimiento se rompió, sin embargo, después de que las dos formaciones no llegaran a un acuerdo para las elecciones españolas del 29 de noviembre.
El consejo nacional de Convergents decidió el 17 de octubre romper el acuerdo municipal con Junts, a pesar de dejar la puerta abierta a entendimientos municipio a municipio. La formación de Gordó justificó la decisión por la falta de entendimiento con la dirección juntaire con las elecciones españolas y reprochó que no hubiera suficiente margen para cerrar un pacto para los comicios estatales. Junts, por su parte, defendió que no había incumplido ningún punto del acuerdo firmado entre Jordi Turull y Germà Gordó.
A pesar de la ruptura, las dos formaciones buscan preservar los pactos municipales que ya están cerrados o avanzados. Fuentes de Junts calculan que actualmente hay una veintena de candidaturas prácticamente acordadas entre los dos partidos. Además, consideran bastante probable que se mantengan entendimientos en las dos alcaldías que conserva Convergents: Sant Jaume dels Domenys y Prat de Comte. La intención inicial era que cerca del 90% de las aproximadamente setenta candidaturas de Convergents se presentaran bajo el paraguas de Junts.
Ahora, sin embargo, los acuerdos se tendrán que negociar municipio a municipio. También queda pendiente concretar un entendimiento supramunicipal con Impulsem Tarragona, una formación regionalista que quiere reforzar la representación del Camp de Tarragona. La negociación se añadiría a los pactos que Junts ya ha cerrado con Impulsem Penedès e Impulsem Lleida, así como con el PNC.

Una operación para recuperar alcaldías y evitar la fragmentación
La dirección juntaire considera que la suma de formaciones municipalistas es clave para mejorar los resultados de 2023. Aquellos comicios evidenciaron las consecuencias de la fragmentación del espacio convergente en municipios como Sant Cugat del Vallès, donde llegaron a concurrir cinco candidaturas vinculadas a este ámbito político. También en Manresa, Vic o Puigcerdà la dispersión de candidaturas dificultó que los resultados de las diferentes formaciones se tradujeran en una representación más amplia.
Por ello, Junts ha impulsado acuerdos como el de Manresa con Avenç Nacionalista, que permitirá concurrir juntos con Ramon Bacardit como candidato, o el pacto en Mollerussa con Mollerussa Primer, la plataforma vinculada al actual alcalde, Marc Solsona, que ya ha anunciado que no repetirá. En Puigcerdà, los juntaires también buscan reconstruir la unidad electoral con Fets per Puigcerdà, mientras que en Lloret de Mar se reeditará el entendimiento con Tots per Lloret. La voluntad es extender esta fórmula a todo el país, con el objetivo de recuperar votos y alcaldías y reforzar la implantación territorial. Junts quiere, especialmente, crecer en el área metropolitana de Barcelona y en ciudades medianas donde considera que tiene margen para ampliar la representación.
Barcelona, el gran examen electoral
La capital catalana es uno de los principales retos de Junts para 2027. Jordi Martí Galbis será el candidato y deberá competir en un escenario muy fragmentado, con el PSC de Jaume Collboni a la cabeza, pero con la segunda posición disputada entre ERC y Junts. Una encuesta de GAPS encargada por Junts y publicada la semana pasada por ElNacional.cat sitúa a los juntaires en una horquilla de seis a ocho concejales, por debajo de los once que tienen actualmente, mientras que ERC podría pasar de los cinco a los siete-nueve representantes. Según el sondeo, el PSC obtendría entre ocho y diez concejales, con una estimación de voto del 17,5% al 19,5%. ERC se situaría entre el 15,5% y el 17,1%, mientras que Junts obtendría entre el 14,3% y el 16,3%. Los Comuns bajarían de los nueve concejales actuales a una horquilla de cinco a siete, y Aliança Catalana podría entrar en el consistorio con entre tres y seis representantes.
Junts, sin embargo, considera que todavía tiene margen para crecer. La encuesta identifica un 13,7% de los encuestados que aseguran que es probable que voten a la formación, porcentaje que llega al 16,3% si se incluyen los electores que puntúan entre cinco y seis sobre diez su probabilidad de votarla. Además, un 44,2% de los encuestados no concreta ninguna candidatura o afirma que no votará, un volumen que deja abierta la posibilidad de cambios durante la precampaña y la campaña. El sondeo también señala que un 37,6% de los votantes de Xavier Trias en 2023 asegura que volverá a votar a Junts, mientras que un 33,8% todavía está indeciso. La seguridad, el incivismo y la vivienda son algunas de las cuestiones que más pesan en la decisión electoral, junto a la defensa de los intereses de Barcelona ante Madrid y la coherencia con la identidad catalana.