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Junts per Catalunya ha reaccionado a la crisis migratoria que se está produciendo en las últimas horas en Ceuta con una nueva ofensiva política en el Congreso de los Diputados. El partido ha anunciado que vuelve a registrar la proposición de ley para delegar en la Generalitat todas las competencias en materia de inmigración, una iniciativa que ya fue rechazada el año pasado con los votos en contra de Podemos, junto con PP y Vox.

La formación liderada por Carles Puigdemont defiende que la situación vivida en Ceuta evidencia la incapacidad del Estado para gestionar las fronteras y reclama que Catalunya pueda disponer de "todas las herramientas" para definir su propia política migratoria. En este sentido, la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha sido contundente en un vídeo enviado a los medios: "Se puede seguir sin hacer nada ante las imágenes que nos llegan desde Ceuta y que los extremos sigan creciendo, sobre todo la extrema derecha. O se puede aplicar de forma inmediata el método de Junts: que Catalunya tenga el control absoluto de la inmigración y de las fronteras". Nogueras ha advertido que su grupo vuelve a poner a prueba al resto de formaciones: "Volvemos a presentar la ley para que Catalunya tenga la delegación en materia de inmigración. Veremos qué hacen los partidos: si están a favor de una solución o ya les va bien mantener este caos".

 

 

Puigdemont asegura que la crisis migratoria en Ceuta es una "estrategia deliberada"

En paralelo, el president en el exilio, Carles Puigdemont, ha publicado un extenso mensaje en X en el que interpreta los hechos de Ceuta y Melilla como una situación que va más allá de una crisis humanitaria. Según Puigdemont, "la irrupción masiva de jóvenes marroquíes en las ciudades españolas del África continental no responde a una crisis humanitaria", sino que forma parte de "una estrategia deliberada" que encaja con el concepto de "conflicto híbrido". Puigdemont argumenta que Marruecos es una economía "próspera, creciente y cada vez más diversificada" y que, por lo tanto, no se puede explicar el fenómeno por factores estrictamente económicos o sociales. En este sentido, recuerda que más de 3,6 millones de marroquíes viven en el extranjero y denuncia la ausencia de políticas de retorno al país norteafricano.

El presidente en el exilio también carga contra el Gobierno español, a quien acusa de "incompetencia" por no haber estado "al nivel" ante la crisis, y alerta de que Europa acabará pasando factura al Estado por su política migratoria. "Lo que los catalanes no podemos aceptar es que esta factura también la paguemos nosotros", sostiene. En este contexto, Puigdemont reivindica la ley de delegación de competencias como una herramienta clave para evitar el impacto de estas crisis sobre los servicios públicos catalanes: "Propusimos la delegación de todas las competencias en materia de inmigración (...) precisamente para poder tener las herramientas para evitar que crisis como las de Ceuta y Melilla nos impacten sobre nuestros servicios públicos".

Junts insiste en que su propuesta no busca solo el control fronterizo, sino también la capacidad de definir una política migratoria propia desde Catalunya. Según Puigdemont, se trata de poder "dotar el Parlament y las instituciones catalanas de la capacidad normativa para aplicar nuestras propias políticas", siempre dentro del marco de las directivas europeas.

 

Turull acusa al Gobierno español de negligencia

Por su parte, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha apuntado que la falta de gestión alimenta los discursos xenófobos: "Hay muchas formas de provocar el miedo que lleva a pensamientos y conductas racistas. Una es la negligencia de los que no saben gestionar una frontera". Turull ha remarcado que, más allá de proclamas, se necesitan "soluciones" y ha insistido en que estas pasan por disponer de competencias propias: "Tener las competencias en materia de inmigración, para garantizar desde aquí el control, la integración y la cohesión, son los fundamentos".