Junts quiere que el Gobierno aproveche la crisis social provocada por el caso de Maricarmen para desencallar un acuerdo sobre vivienda y reclama a los diferentes partidos que "salgan de sus trincheras" para encontrar un "mínimo común denominador". El vicepresidente de Junts y portavoz del partido, Josep Rius, ha defendido este lunes que hay margen para aprobar un paquete de medidas que permita dar respuesta a la emergencia habitacional y que, a la vez, sea asumible por una mayoría parlamentaria. El mensaje, por ello, es idéntico al que envió el secretario general de Junts, Jordi Turull, en una entrevista para El Nacional.cat: "El PSOE sabe que defender al pequeño propietario no está reñido con parar los pies a los fondos buitre".
Rius ha recordado que Junts ya entregó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 3 de septiembre un real decreto con medidas concretas para afrontar la situación de la vivienda. Según ha explicado, el texto no es una propuesta improvisada a raíz de la situación actual, sino que el partido lo tiene registrado desde el mes de abril, después de meses de trabajo y de presentar iniciativas en el Congreso. "No es una propuesta ni reactiva ni oportunista, ni electoralista", ha remarcado. Entre las medidas que plantea Junts está la suspensión de los desahucios de viviendas propiedad de fondos buitre y una limitación temporal de la adquisición de viviendas por parte de operadores financieros e inmobiliarios. El partido también reclama medidas fiscales para facilitar el acceso a la vivienda, como desgravaciones por el coste del alquiler o de la hipoteca y una reducción de los impuestos de las cuentas de ahorro destinadas a la compra de la primera vivienda.
El paquete incluye también la reducción del IVA de la vivienda y medidas de protección para las personas mayores que se ven obligadas a dejar su domicilio para ir a una residencia. Rius ha defendido que el objetivo es actuar directamente sobre la situación económica de las familias y dar "aire" a los ciudadanos que sufren las consecuencias de la crisis habitacional.
Junts defiende a los pequeños propietarios
Uno de los puntos sobre los que Junts pone más énfasis es la necesidad de diferenciar entre los grandes operadores inmobiliarios y los pequeños propietarios. Rius ha insistido en que detener los desahucios cuando detrás hay fondos buitre es compatible con proteger a los propietarios particulares. Según ha apuntado, el 95% de los propietarios en Catalunya son pequeños propietarios y, por lo tanto, considera que el coste de las medidas de protección social no puede recaer sobre estos particulares. "Debe ser compatible frenar los desahucios por parte de los fondos buitre con defender al pequeño propietario", ha sostenido.
La cuestión fiscal también ocupa un lugar central en la propuesta de Junts. El partido quiere que el futuro decreto incorpore medidas para reducir la carga fiscal asociada al alquiler, las hipotecas y el ahorro destinado a comprar la primera vivienda, especialmente en el caso de los jóvenes. Rius ha defendido que estas medidas deben formar parte del mismo paquete y tener efectos inmediatos.
"Cada uno debe salir de su trinchera"
El portavoz de Junts ha reclamado que la negociación no se convierta en un intercambio de vetos entre los diferentes espacios políticos. "Es necesario que todo el mundo salga de su trinchera y encontrar un mínimo denominador", ha afirmado. Para Rius, esta es la respuesta que la ciudadanía espera de los partidos ante una crisis que afecta directamente a la economía de las familias. Junts considera que el Gobierno español debe presentar un decreto específico de vivienda y ha advertido que no querría que se incorporaran medidas ajenas a esta cuestión, como ya pasó con otros decretos. "Esperamos que el Gobierno español no incluya medidas que no tienen nada que ver, como el decreto de las pensiones", ha señalado.
La petición llega cuando el gobierno de Pedro Sánchez intenta cuadrar una mayoría parlamentaria para aprobar un nuevo paquete de vivienda. Sumar reclama que el Consejo de Ministros apruebe este martes "sí o sí" las medidas, mientras que el PSOE quiere evitar que se repita el escenario de julio, cuando aplazó la aprobación del paquete ante la dificultad de garantizar posteriormente su convalidación en el Congreso. En este contexto, Junts vuelve a tener un papel relevante en la negociación. El PSOE ha reanudado los contactos con la formación de Carles Puigdemont y está estudiando las medidas que el partido entregó a Sánchez el 3 de septiembre. Los socialistas han admitido que hay propuestas que ven con buenos ojos, mientras que Junts reclama que el decreto final permita llegar a un acuerdo suficientemente amplio.
Junts reclama un decreto aplicable "de forma inmediata"
Rius ha insistido en que Junts quiere que el futuro real decreto sea aplicable "de forma inmediata" y que incorpore todas las medidas fiscales que puedan ayudar tanto a mantener la vivienda como a facilitar el acceso al primer domicilio. La formación de Puigdemont considera que el momento actual puede permitir encontrar puntos de coincidencia entre las diferentes fuerzas que participan en la negociación. En este sentido, el partido ve compatible una mayor protección de los inquilinos y una actuación contra los grandes fondos inmobiliarios con incentivos para los pequeños propietarios.
El reto para el Gobierno español es conseguir que este eventual acuerdo no se quede solo en un entendimiento con Junts o con Sumar, sino que pueda superar también la votación de convalidación en el Congreso, donde Junts y Podemos son clave. Es precisamente esta aritmética la que ha frenado hasta ahora la aprobación del paquete. Por eso, Rius ha situado el mensaje de Junts en la necesidad de buscar un punto de entendimiento: "Lo que defendemos es que cada uno salga de su trinchera, que es lo que la ciudadanía está esperando de nosotros".