Los grupos de los partidos del centroderecha y la derecha en el Parlament de Catalunya han aprovechado el trámite de la ley de acompañamiento a los presupuestos aprobados por el Govern para criticar que el ejecutivo catalán, liderado por Salvador Illa, no haya aprovechado esta norma para bajar los impuestos para el próximo año. El portavoz de Junts, Salvador Vergés, ha señalado la necesidad de rebajar el tramo catalán del IRPF y, junto con Aliança Catalana, han puesto el acento en "el expolio fiscal" que consideran que sufren los catalanes. Por su parte, el portavoz del PP, Juan Fernández, ha acusado a el Govern de convertir a la clase media en el cajero automático de sus políticas, lo que, a juicio del diputado de Vox Andrés Bello Sanz supone una "asfixia fiscal insoportable". Por su parte, desde la CUP han lamentado que los presupuestos no den respuesta al conflicto educativo y han responsabilizado especialmente a ERC y Comuns, que ya han dado su apoyo a las cuentas presentadas por el ejecutivo.
El portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés, ha cargado contra la ley de medidas porque "no prevé ninguna rebaja de impuestos", una medida que, especialmente en el caso del IRPF, es "cuestión de justicia". En la misma línea se ha expresado la diputada de Aliança Catalana, Rosa Maria Soberana, que ha criticado que "continúa el expolio fiscal" en Catalunya mientras no se baja el impuesto de sucesiones y donaciones ni el tramo autonómico del IRPF a las rentas medias y bajas de Catalunya. A su juicio, la ley de acompañamiento que ha presentado el Govern "sirve para continuar ampliando la máquina administrativa que crece sin parar" y no para que el país funcione mejor y se paguen menos impuestos por unos servicios públicos que funcionen "de manera ejemplar".
Vergés cree que la ley de medidas fiscales no contiene "ningún tipo de ambición nacional" y "no deja de ser una simple recopilación de ajustes normativos", ha dicho, y ha reiterado la necesidad de que Catalunya disponga de un concierto económico propio. También ha criticado que el texto que el Parlament debate hoy contenga una modificación "interesada" de la ley de incompatibilidades de los altos cargos de la Generalitat, "para que la consellera Montserrat (Núria Montserrat, consellera de Universitats) pueda seguir investigando".
Por su parte, el portavoz del PP, Juan Fernández, ha acusado al Govern de convertir la fiscalidad en un "arma de castigo masivo" contra la prosperidad, cuya víctima es la "clase media" del país, que es "el cajero automático del Govern". En este sentido, ha denunciado el "gran fraude de la prosperidad compartida" que Salvador Illa defiende que es el programa de su Govern. En una línea similar se ha manifestado el diputado de Vox en el Parlament Andrés Bello, que lamenta la "asfixia fiscal insoportable" que soportan los catalanes. Por otro lado, ha criticado que la ley de acompañamiento a los presupuestos incluya la modificación de unas ochenta leyes que no tienen que ver con las cuentas y ha indicado que se deberían tramitar separadamente.
La CUP, contra ERC y Comuns
Desde la CUP, la crítica se ha centrado en los "pocos cambios" que ha habido en los presupuestos a pesar del estallido durante estos meses del conflicto, todavía abierto, con el sector educativo, y ha lamentado que las cuentas no incorporen "una respuesta a la altura" de la comunidad educativa. Según la diputada Pilar Castillejo, no poder dar respuesta a las demandas de los maestros es "devastador" tanto para el PSC como para los socios de investidura. "ERC y Comuns han demostrado que su negociación presupuestaria no sirve", ha concluido. Castillejo también ha avisado al Govern de que la aprobación de los presupuestos no será un éxito político porque, aunque prometieron normalidad, ha estallado el conflicto educativo y la crisis ferroviaria.