Las reuniones entre los negociadores de Junts pel Sí y la CUP se están intensificando las últimas horas después de superar el obstáculo en que se habían encallado a raíz de la espiral de declaraciones abierta al día siguiente mismo de la segunda votación fallida para la investidura de Artur Mas.

Los negociadores se reunieron ayer y también esta mañana, en el Parlament, para intentar acercar posiciones, según ha sabido El Nacional. La voluntad es ahora llegar a un entendimiento tan pronto como sea posible para evitar la tensión de la campaña electoral de las generales del 20D, que puede volver a provocar interferencias en el normal funcionamiento de las conversaciones.

Esta mañana, la delegación de Junts pel Sí, encabezada por Raül Romeva y Marta Rovira, se ha citado poco antes del mediodía con los representantes de la CUP, encabezados por Anna Gabriel y Benet Salellas. La reunión se ha prolongado unas dos horas y media y ha acabado hacia las dos del mediodía.

Reuniones discretas

Las conversaciones se llevan con la máxima discreción y se celebran en salas de reunión de la Cámara catalana alejadas de los pasillos que frecuenta la prensa. No todos los convocados se presentan a la misma hora.

Aunque estos contactos no se han interrumpido en ningún momento, el martes pasado se extendió entre los negociadores una clara preocupación por el hecho de que la tensión pública creciente pudiera provocar una ruptura.

Las declaraciones de Artur Mas y Oriol Junqueras el miércoles, en el sentido de que el acuerdo era posible, se propusieron rebajar la tensión. La rueda de prensa de la CUP ayer en que por primera vez no cerró la puerta a investir a Mas provocó el mismo efecto.

“Nos hemos explicado más y mejor”, aseguran a este diario fuentes próximas a los negociadores. De hecho, éste fue uno de los llamamientos de Junqueras, que el martes reclamaba que JxSí explique de manera más detallada su propuesta de gobierno matricial y que la CUP detalle cómo se propone ayudar a garantizar la gobernabilidad, tal y como manifestó durante el segundo pleno de investidura el cupero Antonio Baños.