Han pasado más de 24 horas desde que el Departament d'Educació comunicó que se había producido una "incidencia técnica" en la muestra de las pruebas PISA 2025 que hará que los resultados no se puedan comparar con los de años anteriores ni con los de otros territorios. Este sábado por la mañana, un día después, el secretario de Mejora Educativa del Departament d'Educació, Ignasi Giménez, ha insistido en que la muestra "es fiable" y que aparecerá en el informe de los resultados estatales. Sin embargo, estas explicaciones no han satisfecho a algunos partidos como Junts per Catalunya, que ha criticado que el president de la Generalitat, Salvador Illa, no se haya pronunciado todavía sobre el error del Departament: "El problema es el de siempre. El Govern falla e Illa calla", ha dicho la presidenta del grupo parlamentario juntaire, Mònica Sales, que ha asegurado que el Ejecutivo está "desbordado" y que el president se encuentra "ausente".
En un mensaje en la red social X, Sales ha subrayado que "hace ya más de 24 horas que estalló el escándalo" y que Illa, que se encuentra en un viaje institucional a Vietnam, "se ha ido sin dar ninguna explicación ni asumir ninguna responsabilidad política". El jefe del Ejecutivo ha iniciado este sábado en Hanói su tercera ofensiva asiática para vender Catalunya como destino de inversiones y socio tecnológico. Desde allí, a más de 10.000 kilómetros del país, el president está pendiente de la situación de los incendios que queman en el país, como el de Cubelles (Garraf) en el que los Bombers han tenido que confinar a unas 2.000 personas, pero de momento no ha dicho nada sobre las pruebas PISA. También ha enviado un "mensaje de solidaridad" a Isabel Díaz Ayuso, ofreciendo más recursos si son necesarios para combatir los fuegos que ya han quemado casi 40.000 hectáreas en Madrid y Ávila: "Estamos a disposición", ha asegurado, después de que la Generalitat enviara un equipo del Grup d'Actuacions Forestals (GRAF).
¿Por qué los resultados no son viables?
La incidencia en las pruebas PISA consiste en un "problema de representatividad estadística", según han explicado desde la Generalitat, después de que tanto el Ministerio como el Departament d'Educació informaran de que un 23,2% del alumnado había sido excluido de la prueba, cifra muy superior al límite del 5% que fija la OCDE, el impulsor de estas pruebas. Esto ha hecho que los resultados no sean comparables con los de años anteriores ni con los de otras autonomías. Esto, sin embargo, no comporta que no se hagan públicos los resultados —aparecerán en el informe estatal que verá la luz en septiembre—, sino que no permitirán extraer conclusiones. Precisamente los resultados de este informe eran de gran interés, después de que en los de 2023 los alumnos catalanes obtuvieran unos resultados muy malos y situaran Catalunya a la cola del Estado en algunas materias. Ahora, habrá que esperar a los resultados que saldrán publicados hasta 2029 para observar la evolución de los alumnos catalanes y si los cambios anunciados pel Govern para revertir las pésimas valoraciones han sido exitosos.
