Junts no ha dejado pasar el revés que para Salvador Illa ha representado tener que retirar presupuestos para evitar que el Parlament los tumbara este viernes. «Qué fracaso, qué desorden, qué inestabilidad y qué espectáculo», ha espetado la presidenta del grupo de Junts, Mònica Sales, durante la sesión de control en el Parlament. Sales ha calificado de “vodevil” la decisión de presentar las cuentas sin contar con suficiente apoyo para después retirarlas y ha sentenciado que "ha vuelto el fracaso de los Dragon Khan", en referencia a la montaña rusa con la que se bautizó los problemas internos que tuvo que afrontar el tripartito de Pasqual Maragall a raíz de las desavenencias entre los socios.
Junts ha cargado contra la línea de flotación del discurso de Illa, que desde el primer momento ha hecho bandera de la estabilidad. Ha interrogado al president de qué estabilidad habla cuando maestros, agricultores y médicos están en pie de guerra y los trenes en colapso; cuando se ha presionado a los funcionarios jugando "incluso con sus nóminas", y le ha preguntado si considera responsable presentar presupuestos y tener que retirarlos 20 días después. Pero Sales no solo ha apuntado contra Illa, también contra ERC a quien ha preguntado cómo puede firmar un comunicado en el que se dice que se ha avanzado en autogobierno con el ejecutivo "más españolista". "No hay propaganda para tapar tanta incompetencia", ha remachado la diputada.
Illa no ha encajado bien las críticas, ha reprochado que el partido de Carles Puigdemont pronosticó que no conseguiría formar gobierno ni aprobar una nueva financiación y lo ha conseguido, y ha aventurado que Catalunya tendrá presupuestos. Pero también ha advertido sobre las carencias que ha encontrado al llegar al Govern y ha reprochado que de Junts "se debería esperar cierto sentido de país". "Una buena oposición ayuda a hacer un buen gobierno, yo modestamente me esfuerzo en hacer un buen gobierno, esfuércense ustedes en hacer buena oposición, es decir, constructiva y con sentido de país", ha reclamado.
El cruce de reproches ha terminado con un tono crispado en la segunda intervención. Sales ha advertido al president que no está en condiciones de dar lecciones y que el fracaso es suyo, dado que es "la primera vez que un president de la Generalitat tiene que retirar presupuestos". "Haga el favor de no centrifugar estas responsabilidades", le ha instado, mientras que Illa ha replicado que “es el momento de la política en mayúsculas, no el momento de la política de chimenea estrecha, corta mirada y vuelo bajo”.
También la CUP ha cargado contra el Govern. El diputado Xavier Pellicer ha advertido a Illa que ni él ni su ejecutivo han estado a la altura del país, y que su política "de escaparate" municipal no funciona cuando se trata de un gobierno de la Generalitat en minoría. "No pueden presumir de responsabilidad y tener que retirar unos presupuestos para evitar un ridículo mayúsculo", ha reprochado.
El diputado de la CUP ha advertido que la situación del país no es buena. Ha enumerado que el 50% de los inquilinos se quedan sin fondos en los bancos después de pagar el alquiler, que el 35% de los niños estan en riesgo de pobreza, que los precios básicos están disparados y ha advertido que mostrar respeto por los docentes es sentarse con los sindicatos mayoritarios. "Hace falta humildad, autocrítica y cero lecciones del conjunto de su Govern", ha remachado el cupaire que ha señalado consejerías concretas como Territori, Educació, Salut o Interior. "Ante este desbarajuste, cuál es su plan. El que tenía hasta el momento ha fracasado y de forma estrepitosa", ha remachado.