La línea orbital ferroviaria debe ser el “primer reto” del consorcio de inversiones pactado entre el PSC y Esquerra Republicana. Así lo ha manifestado este lunes el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en una atención a los medios de comunicación antes de reunirse con el G8 empresarial catalán, reclamando al resto de partidos que apoyen a este ente y que permitan que se apruebe en el Congreso de los Diputados, donde debería llegar a finales de este mes de abril. “Es votar a favor de más competencias, más herramientas y más recursos para Catalunya”, ha asegurado el líder de los republicanos. A finales de febrero, el Parlament avaló, a propuesta de ERC, la aceleración de este consorcio con los votos a favor del PSC, ERC, los Comuns y la CUP,  el voto en contra de Junts, PPC y Vox y la abstención de Aliança. Según el texto, que contó con el apoyo de los partidos de izquierdas en la cámara, el consorcio debe permitir supervisar y ejecutar de manera más eficiente las inversiones estatales en Catalunya, con un modelo bilateral y paritario entre el Estado y la Generalitat.  El objetivo también es asegurar el cumplimiento de los compromisos presupuestarios y evitar los déficits de ejecución que arrastran diversas infraestructuras. 

Junqueras ha destacado la importancia de este eje orbital ferroviario para conectar Vilanova i la Geltrú, Vilafranca del Penedès, Martorell, Terrassa, Sabadell, Granollers y Mataró en tren sin tener que pasar por Barcelona: “Es imprescindible para conectar el país. Es importantísima para complementar esta radialidad que lleva todas las líneas de ferrocarril a Barcelona”. Hay que tener presente que esta línea orbital ha ido ganando protagonismo en los últimos meses, durante los cuales los problemas en la red de Rodalies se han agravado. Proyectada en 2004 y concretada en 2010, incluía 120 kilómetros (68 kilómetros de nueva creación), 39 estaciones (18 de nueva creación), 12 intercambiadores con Rodalies y Ferrocarrils y dos horas de trayecto del Garraf hasta el Maresme.

Rechazo de Junts 

Así, antes del encuentro con Pimec, el Círculo de Economía, RACC, Barcelona Global, FemCat, Colegio de Economistas, Cámara de Comercio y Fira de Barcelona, Junqueras ha reivindicado que este consorcio de inversiones debe ser la herramienta para “garantizar que las inversiones se realizan de verdad” y, por ello, ha pedido a los partidos su apoyo para sacarlo adelante. De momento, sin embargo, este ente cuenta con el rechazo de Junts. Cuando esta iniciativa llegó al Parlament, su secretario general, Jordi Turull, cargó con dureza contra la propuesta de los republicanos. Después de años con un déficit fiscal que no para de crecer, la propuesta que defienden desde Junts consiste en hacer que el Estado firme un cheque directo para la Generalitat con todo el dinero que debe.