El hecho de que ayer el gobierno español renovara un crédito ya existente a corto plazo de 680 millones de euros no es noticia para el vicepresident del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras, porque "operaciones como esta hacemos cada semana". Se trata de unas operaciones a corto plazo que se hacen de manera casi automática y, si lo hacen así, es precisamente porque "el gobierno español no nos deja hacer operaciones de corto a largo".
Junqueras, que ha asegurado aTV3 y Catalunya Ràdio que de "acuerdos prácticos" sobre la reunión de ayer "nada de nada", ha explicado que el objetivo del Ejecutivo catalán es que "1.600 millones de euros pasen de corto a largo plazo" porque, aparte que "si en vez de hacer la misma operación cuatro veces el año, la haces una es mucho mejor", las entidades financieras "están de acuerdo". Pero aquí es donde –otra vez– el gobierno español pone palos en las ruedas: "Es el ministro Montoro que no lo quiere" porque "nunca dice que no, pero de momento nunca dice que sí".
Al vicepresident del Govern le cuesta encontrar un por qué de la reunión que mantuvo ayer con Soraya Sáenz de Santamaría, le cuesta entender por qué lo convocaron, y lo único que pudo deducir es que "es posible que me llamen de La Moncloa para que se vea que dialogan y hablan con todo el mundo" porque, aparte de hablar "en términos muy generales de economía" como, por ejemplo, de la posible multa que la Unión Europea quiere imponer al Estado por el déficit, "de política no hablamos porque estamos a las antípodas de Madrid, ellos representan una cosa y nosotros la contraria".