El vicepresident, Oriol Junqueras, invitará a la vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, a celebrar una reunión en Barcelona para abordar la "agenda catalana" política y económica, según ha decidido el Govern en la reunión de esta mañana.
La consellera de Presidencia, Neus Munté, ha explicado que el Govern quiere abordar las relaciones con el ejecutivo español a partir de una negociación bilateral. "Lo que no contribuiremos es a una sesión de chapa y pintura de un modelo de financiación que está caducado y no se aguanta por ningún sitio", ha asegurado recordando que incluso el exministro José Manuel García-Margall "pide más flexibilidad" en el sistema.
"Estamos convencidos de que para acortar distancias y para mostrar empatía e imaginación la vicepresidenta aceptará la invitación del vicepresident a fin de que venga a Barcelona y puedan debatir de la agenda política catalana", ha ironizado parafraseando las palabras que utilizó Sáenz de Santamaría al asumir las competencias en Administraciones Públicas que ha sumado a su departamento.
#Portaveu @neusmunte: "no contribuirem a una sessió de xapa i pintura amb el model de finançament" pic.twitter.com/0gNRub3g3E
— Gobierno. Generalidad (@govern) 15 de noviembre de 2016
El encuentro tendría que servir para abordar el listado de 46 puntos que el president, Carles Puigdemont, trasladó al jefe del ejecutivo español, Mariano Rajoy, en la reunión que mantuvieron en la Moncloa el pasado mes de abril.
La consellera ha querido dejar claro que este encuentro se tendrá que hacer aparte de la reunión que está pendiente entre el president Puigdemont y el presidente español, Mariano Rajoy, desde que los dos políticos hablaron a raíz de la investidura del líder popular y sobre la cual todavía no hay concreción.
Sin consignas para el 6-D
En relación a la festividad del Día de la Constitución del próximo 6 de diciembre y la posibilidad de que algunos ayuntamientos decidan abrir sus puertas, Munté ha asegurado que desde el Govern no hay ninguna consigna al respecto pero ha mostrado la confianza en que "la respuesta de la delegación del govern en Catalunya no sea judicial". Con todo, ha recordado que los miembros del ejecutivo acostumbran a tener actividades programadas también los días festivos.