El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha vuelto a cerrar la puerta este lunes a la vía planteada por Gabriel Rufián para articular un frente de izquierdas: "Fui a la cárcel por Catalunya, no para que Ada Colau sea diputada en una lista de Esquerra", ha dicho durante la presentación junto al presidente del Parlament, Josep Rull, del libro El franquismo en tiempos de Trump, del diputado republicano en el Congreso Francesc-Marc Álvaro. La presentación se ha celebrado en el Espai Línia de Barcelona y también han asistido el diputado de ERC en el Parlament Carles Campuzano y la histórica abogada antifranquista Magda Oranich, informa la agencia Efe.

El líder de ERC ha coincidido con Rull en la necesidad de que haya una "voluntad explícita de entendimiento" entre todas las formaciones que se consideran "de tradición democrática" para "salvar los valores" de una Catalunya modernista. Aun así, Junqueras ha dejado claro que este "entendimiento" no pasa "por una coalición electoral", y, en este sentido, ha remarcado que él "no fue a la cárcel" para que la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau "sea diputada en una lista de ERC", una idea que encajaría con el frente de izquierdas que defiende Rufián.

Actualizar el "sentido de pertenencia"

Tanto Junqueras como Rull han defendido la necesidad de "actualizar" el "sentido de pertenencia" a la catalanidad, ya que no hacerlo "hipotecaría y cuestionaría la viabilidad de la nación catalana de cara al futuro", en palabras del presidente del Parlamento. Esta "actualización" del sentimiento de pertenencia, ha dicho Rull, implica tener en cuenta "los nuevos catalanes que vienen de procedencias diferentes y diferentes concepciones religiosas", porque, en caso de no hacerlo, "se dejaría el terreno absolutamente abonado" para la extrema derecha. Y ha añadido que, en cuanto a la gestión de la migración, Catalunya debe apostar por la "lengua, el trabajo y los espacios compartidos de convivencia", y no por crear "cajones estancos" poblacionalmente, hecho que requiere "consensos muy amplios en el ámbito político".

Junqueras, que ha ironizado con su condición de "rullista" por su coincidencia con el presidente del Parlament, ha advertido sobre cómo las formaciones de extrema derecha se encuentran con un terreno abonado para su crecimiento ante la desaparición de la vida en comunidad. Por otro lado, Rull ha hecho referencia a la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de ejecutar la sentencia que anula el decreto de la Generalitat que blinda el catalán en la escuela. "Ciudadanos ya no existe, pero la herida que ha dejado sigue siendo persistente", ha apuntado el presidente del Parlament, que ha arremetido contra las decisiones de la justicia sobre el catalán, entre las cuales también ha mencionado la que hace referencia al requisito del idioma para los chóferes de la cámara catalana.

En este sentido, Junqueras ha apuntado que el Estado ha tenido "cuatro problemas" a lo largo de los siglos XVIII y XIX, la cuestión agraria, la Iglesia, el ejército y el catalán, siendo este último el único vigente hoy en día. "Y de ahí la obsesión en contra de la lengua y la lengua en la escuela, porque saben lo que están haciendo", ha subrayado.