El nivel de exageración sube a medida que van avanzando los días y las declaraciones de los policías españoles que entraron a la fuerza en los puntos de votación el 1 de octubre.
Hoy algunos de los policías han dicho que "fueron agredidos con un paraguas" mientras intentaban romper una segunda puerta. Han calificado de "correcta" la actuación en la que los antidisturbios echaron abajo dos puertas y han lamentado que no se pudiera requisar el material porque "destinaron demasiado tiempo a poder acceder dentro el local".
En cambio, otro de los testigos le ha quitado importancia al golpe de paraguas diciendo que no cree que con la punta y con las protecciones que llevaban les hiciera nada.
La exageración ha llegado a primera hora de la tarde:
Nos escupieron el vehículo, el coche estaba prácticamente blanco
El nivel de escupitajos es extremadamente elevado si, tal como dice el policía, quedó un coche blanco de los agentes que actuaron en el Pont de Vilomara. Y han defendido que la masa era violenta: "Los concentrados nos propinaron puñetazos y patadas, eran violentos".
También han denunciado una vez más que "los Mossos no nos ayudaron en ningún momento". "En los otros colegios donde fui, los Mossos eran espectadores", ha reiterado uno de los testigos.
Hoy se ha explicado la intervención en l'Hospitalet de Llobregat donde sólo entraron en una escuela en la que rompieron los cristales y donde se presentó la alcaldesa Núria Marín para parar la carga.
Badalona
"Cuixart nos dijo que la Guardia Urbana no estaba para estas cosas", ha dicho uno de los agentes de la Guardia Urbana de Badalona que faltaban para declarar. Es el caso de Cuixart y el primer teniente alcalde José Téllez que se ha juzgado en Barcelona y que ha absuelto al concejal badalonés.
Aun así, los policías están citados como testigos. Requisaron carteles de Òmnium después de un acto y Téllez los recuperó del vehículo policial.