"La gente estaba de forma pacífica ante el colegio", ha definido una mossa d'esquadra que estaba en uno de los colegios de Granollers.

"Se veía el movimiento que había allí. Pero por la cantidad de gente que había, no nos llegaba la vista a la entrada. Eran ciudadanos que estaban en actitud pacífica, reunidos delante los centros", ha relatado la agente muy tranquilamente ante Vox y la Abogacía del Estado.

"No vimos urnas y no podíamos entrar porque había mucha gente", ha dicho y ha explicado que al final precintaron el centro como decían las instrucciones que les dieron.

"No intervine material electoral ni impedí que nadie votara porque no podía entrar en el colegio", ha explicado la mossa, que también ha negado rotundamente que recibiera órdenes del Govern de no impedir el referéndum. También ha dicho que aunque pidieron refuerzos a los antidisturbios de los Mossos d'Esquadra, nunca llegaron.

También ha explicado que en el centro de votación donde estaba ella no fue ni la policía española ni la Guardia Civil.

La agente ha sido la última en declarar en la sesión de este miércoles que ha tenido también los agentes de Badalona y varios policías españoles que cargaron en diferentes escuelas.

Justo antes que ella ha comparecido un mosso, también destinado a Granollers, que el 1-O estaba para dar servicio al 112.

Ambos han sido citados por Vox, que los reclamó por los registros en Unipost, pero que no ha hecho ni una pregunta sobre este tema. Golpe de efecto o, directamente, falta de preparación, que se ha girado en su contra cuando los agentes han hablado del 1-O y han dicho que nadie les dijo que lo permitieran.