Los diarios de Madrid hacen hoy —y otros días, pero hoy es especial, lo verás en un minuto— como los niños cuando no quieren saber nada de alguna cosa. Cierran los ojos y se los cubren con las manos, el babero o el plato hasta que presienten que ha pasado el peligro. Si son un poco mayores, sofistican la actitud: a la vez que cierran los ojos, aprietan los labios y se tapan las orejas con las manos mientras gritan o gimen, quizás blandiendo la cabeza, con intención de impedir el contacto de los sentidos con la realidad y desconectarse de aquello que no aceptan, que no les gusta. Hacen el ejercicio simultáneo de los clásicos tres monos, de nuevo famosos gracias a los emojis del whatsapp.

Hace una semana que se sigue "el juicio del siglo", el juicio al procés, aunque las portadas de Madrid hacen como que duermen a ver si desaparece. La decisión de no hablar casi nunca del juicio en primera página será un buen caso de estudio en las facultades de Comunicación. No hay día en que no se las ingenien de una manera u otra para desaparecer el juicio de su portada.

Hoy El País sigue los avatares del Brexit o los avatares de Pedro Sánchez para enamorar a Podemos —Cs le ha dado calabazas. ABC seda a sus lectores promoviendo una entrevista a Rafa Nadal, que canta las maravillas de España al nivel que se le supone: los hospitales españoles sí son buenos, dice el tenista. El Mundo cañonea a Sánchez un día más, no tanto porque Borrell deje el Ministerio de Exteriores —el de La Pobla lo habrá aceptado ¿no?— sino porque la decisión excita "al separatismo" y eso es mal. La Razón hace portada Jano: tartufismo con la última provocación de la feria de arte contemporáneo Arco y cinismo para reírse de Pedro Sánchez porque no logra echar el cadáver de Franco del Valle de los Caídos.

EP

ABC

ME

LR

Claro que cada diario hace la portada que le parece. Solo faltaría. También es verdad que cada portada es el resultado de una deliberación que no es tan difícil de adivinar. El contrafactual de esas portadas madrileñas de hoy es que no habría bastante espacio en portada si la fiscalía hubiera arrasado a los acusados en la fase declaratoria, que acabó ayer —de ahí este comentario: ayer no era un día más del juicio. Hoy, pues, era un día adecuado para preguntar-se cómo va el juicio más importante de la democracia, como esos mismos diarios lo han llamado. Era día para hacer un primer balance, antes de que declaren los testigos de las partes.

Pero los fiscales no dan ni una. No marcan ni el del honor. Así que los diarios patriotas han preferido hacer la portada de los tres monos. Qué pena. Los niños aprenden una de las primeras lecciones de su vida al advertir, cuando dejan de hacer los tres monos, que la sopa, las verduras o el vaso de leche siguen sobre la mesa, como el dinosaurio del cuento de Monterroso, que seguía allí.

LV

EPC

HOY

AHORA