El juez ha abierto juicio oral contra el exdiputado y exportavoz parlamentario de Sumar Íñigo Errejón por el presunto delito de agresión sexual contra la actriz Elisa Mouliaá, que habría cometido una noche a finales de octubre de 2021. Así consta en el auto en el que el magistrado Adolfo Carretero da un día a Errejón para que deposite una fianza de 30.000 euros para "asegurar las responsabilidades pecuniarias que le pudieran ser impuestas". La Fiscalía no acusa a Errejón al considerar que no hay pruebas suficientes contra él. El instructor ha citado a Errejón el próximo 15 de enero a las 09:30 horas para "emplazarle, requerirle y notificarle el auto de apertura de juicio oral".

El magistrado procesó a Errejón el pasado noviembre tras trece meses de investigación en los que tomó declaración al propio Errejón, a Elisa Mouliaá, así como a varios testigos y a psiquiatras. Como parte de las diligencias, también llegó a pedir tanto al exdiputado como a la actriz que aportaran las conversaciones que habían intercambiado en las fechas próximas a la agresión denunciada. Según la denuncia que presentó la actriz, los hechos habrían tenido lugar en el marco de la presentación de un libro de Íñigo Errejón y después de casi un año hablando por redes sociales. Elisa Mouliaá sostiene que, al acabar el evento, fueron a tomar unas cervezas a un bar cercano y ella, que ya tenía previsto ir esa noche a una fiesta en casa de un amigo, "por educación" invitó al dirigente a acompañarla. El juez consideró en el escrito de procesamiento que "los indicios existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental". Adolfo Carretero entendió que, como no hubo testigos "presenciales" de los hechos y con algunos testimonios de referencia y pruebas periciales, "el principal indicio probatorio" es la declaración de Mouliaá, que ha analizado "desde el punto de vista de un instructor y no de un juzgador".

La posición de la Fiscalía

A mediados de diciembre, la Fiscalía pidió que se revocara la decisión del juez Adolfo Carretero, al considerar que no había pruebas suficientes para sentar a uno de los fundadores de Podemos en el banquillo de los acusados. Errejón siempre ha negado que las interacciones sexuales fueran sin consentimiento. "Vengo a defender mi inocencia", dijo a la prensa antes de entrar en los juzgados, meses atrás. El político declaró ante el juez Carretero que todo ello fue un "flirteo" y que era "mutuo", con el contexto de las conversaciones "subidas de tono" que habían mantenido previamente. Errejón admitió en su declaración que le había tocado los pechos y el culo, pero dijo que ella también le tocó a él el pene por encima del pantalón. También rechazó que su actitud fuera violenta y también haber encerrado a la actriz en una habitación durante la fiesta.