Juanma Moreno toma posesión deseando una legislatura "larga" de la mano de Vox

Una legislatura "larga" y "fructífera" junto a Vox. Este ha sido el deseo del presidente de Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía en su tercera investidura al frente de la institución. Pero, esta vez, acompañado de los ultras a quienes ha premiado con una vicepresidencia para su líder, Manuel Gavira, ligada a una macroconsejería que incluye Turismo, Justicia, Administración local y Desregulación. Moreno solo se quedó a dos diputados de la mayoría absoluta en las elecciones del mes de mayo. Aunque planeó sobre el Palacio de San Telmo la posibilidad de una repetición electoral para reforzar a los populares y que estos pudieran desembarazarse de Vox, finalmente han acabado aceptando todas sus exigencias, incluida la prioridad nacional.

Moreno ha tomado posesión por tercera vez consecutiva en la sede del gobierno andaluz en Sevilla y lo ha hecho defendiendo el entendimiento con los ultras. Hasta ahora, el popular, que para muchos era la cara más moderada del partido, no los había necesitado, ya que en la última legislatura gozó de mayoría absoluta. "Los valores no cambian, la vía andaluza de serenidad y diálogo continúa presente. La vía andaluza es el sí al acuerdo y siempre ha sido contraria a los cordones sanitarios y no es excluyente de ningún ámbito", ha defendido ante Gavira, uno de sus vicepresidentes, y su rival, María Jesús Montero, que sufrió una derrota muy dolorosa en las urnas andaluzas en primavera después de abandonar el Gobierno como vicepresidenta. El ultra y la dirigente socialista se han sentado, por protocolo, uno al lado del otro. Moreno se ha dirigido directamente al líder de los ultras en Andalucía para recordarle que los de esta semana son los primeros pasos "de un camino que tenemos que hacer y que tiene que ser provechoso" para la autonomía. Entre el público también estaba Mariano Rajoy, a quien es difícil ver en este tipo de actos.

El pacto que lo ha vuelto a hacer presidente

Respecto del pacto firmado esta misma semana y después del fracaso de la primera sesión, Moreno ha asegurado que es "producto del diálogo y la esencia de la democracia y la libertad". En este sentido, el documento incluye unas 150 medidas, donde el popular ha asumido buena parte del discurso ideológico de Vox, asumiendo la polémica prioridad nacional, recorte de ayudas a organizaciones de trabajadores, la prohibición del burka o el fraude en el padrón. También se ha pactado un aumento de la financiación a la escuela concertada y privada y una nueva ley de familias para fomentar la natalidad. El contenido del pacto ha hecho indignar a los partidos de izquierda en Andalucía, como era de esperar. También al Gobierno, que ha aprovechado para insistir en que no hay ninguna diferencia entre votar a Alberto Núñez Feijóo o a Santiago Abascal, ya que se acaban poniendo de acuerdo. Según una encuesta publicada este domingo, los dos partidos ya se sitúan a tocar del umbral de 200 escaños en el Congreso.