Josep Vila, presidente de la ANC: "Es hora de que aquello que hicimos en el Camp Nou lo hagamos en las calles"
Josep Vila, presidente de la ANC: "Es hora de que aquello que hicimos en el Camp Nou lo hagamos en las calles"

Josep Vila afronta su primera Diada como presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) con la voluntad de convertir el Onze de Setembre en un punto de inflexión para el independentismo. Después de unos años marcados por la frustración, las divisiones y los reproches dentro del movimiento, Vila defiende que se está produciendo un cambio de tendencia y que el independentismo social está recuperando "pulsión social". En este contexto, la ANC quiere que la manifestación del 11 de septiembre sirva para "pasar página" y abrir una nueva etapa más propositiva y con más esperanza.

La movilización de este año volverá a ser descentralizada, con manifestaciones simultáneas en Barcelona, Girona y Amposta, bajo el lema "Hi soc. Hi som. Pel present i pel futur: independència". En Barcelona y Amposta, las dos columnas que representan el presente y el futuro confluirán para reivindicar la independencia como el puente entre el malestar actual y el país que el independentismo quiere construir. Vila señala como motivos para salir a la calle el deterioro de los servicios públicos, las infraestructuras y la situación nacional, y reivindica una movilización que vuelva a situar la independencia en el centro de la agenda. En esta entrevista con El Nacional, el nuevo presidente de la ANC también aborda el papel de los partidos independentistas, el crecimiento de Aliança Catalana, los episodios de violencia policial, el fenómeno de las esteladas en el Camp Nou, la movilización de la juventud y el posible regreso de Carles Puigdemont. Vila reclama a los partidos que recuperen la independencia como prioridad, pero avisa que el protagonismo de la Diada debe corresponder a la ciudadanía: "No querríamos de ninguna de las maneras que alguien robara el protagonismo a la gente".

¿Qué expectativas tiene usted y la ANC para esta Diada?
Desde la Assemblea ponemos las máximas expectativas en el Onze de Setembre. Esperamos que el independentismo sea mucho más fuerte el 12 de septiembre. A menudo es un momento de relanzamiento y de concentrar energías que permite hacer crecer toda la lucha independentista. Hacemos un llamamiento a la participación y lo hacemos convencidos de que hay muchos motivos para salir a la calle.

En Barcelona, habrá dos columnas: una del presente y la otra del futuro. ¿Por qué?
La simbología que perseguimos con estas dos columnas es el hecho de que tenemos un presente en Catalunya que habla muy claro: de muchos malestares, de una decadencia importante en muchos ámbitos y que se está expresando claramente en las calles. A la vez, es un presente de una lucha sectorizada, con la sanidad, la educación o las infraestructuras. Esta columna quiere representar el país que rechaza este malestar y que está luchando por superarlo.
Esta columna confluirá con otra que plantea el futuro, el país que nos merecemos o queremos construir. Aquel país que nos corresponde disfrutar, con la riqueza que somos capaces de generar, que quiere administrarse sus recursos y sus decisiones de forma plena y libre. Las columnas del presente y del futuro necesitan un puente y tenemos clarísimo que es la independencia.   

 

Usted habla de salir del luto de octubre de 2017, de los años del procés. ¿Cree que el independentismo está empezando a superar esta etapa?
El independentismo social está ganando pulsión social de manera clara. Incluso, esto se empieza a reflejar bien en los estudios sociológicos, porque el presente nos habla muy claro y cada día topamos con una realidad más nítida. ¿Nos instalamos en esta decadencia de país o abordamos la libertad de nuestro pueblo y volvemos a plantear un embate decidido para ganar la independencia?

¿Espera que en esta Diada el mensaje sea más de esperanza que los últimos años, en los que la ciudadanía enviaba un mensaje más relacionado con la frustración?
La ciudadanía está reivindicando pasar página de esta etapa tan protagonizada por los reproches, por las divisiones y por las discusiones fratricidas dentro del campo independentista. La gente reclama entrar en una nueva etapa. Desde la ANC aprovechamos el 11 de septiembre para ser lo más propositivos. Pensamos que existen las condiciones para abrir un horizonte de esperanza, sin vender humo. El trabajo que tenemos por delante es cómo vehiculamos todo este sentimiento que vuelve a crecer de decir que dentro del Estado español no tenemos salida a esta decadencia tan acentuada. Y lo tenemos que hacer mejor después de convertir los errores que hemos podido cometer en el pasado en aprendizajes.  

JOSEP VILA ANC / Foto: Montse Giralt
Josep Vila, presidente de la ANC / Foto: Montse Giralt

En el ámbito de los partidos y del Parlament, quizás quien está aprovechando más esta nueva etapa es Aliança Catalana, por lo que dicen las encuestas…
Como entidad de la sociedad civil, tenemos clarísimo cuál es nuestra misión, que es la de construir una mayoría social favorable a la independencia. Nos queda mucho campo por correr, estamos muy dispuestos a correr y haremos propuestas concretas para profundizar al máximo en el trabajo que nos corresponde. Los partidos representan el frente político institucional, y no el social. En la lucha para la liberación nacional necesitamos los dos frentes y que nos pongamos a trabajar de forma decidida. El protagonista del 11 de septiembre no son los partidos, sino que lo tiene que ser. No querríamos de ninguna de las maneras que alguien robara el protagonismo a la gente. 

¿Ve como una oportunidad para la Diada los hechos de Elche, en los cuales un aficionado del Barça fue apaleado por varios policías españoles, hecho que provocó que el Camp Nou se llenara de esteladas la semana siguiente?
El momento es muy singular y se están visualizando muchas cosas, como la violencia extrema. Incluso ante un símbolo que simplemente representa el anhelo de libertad de nuestro pueblo. Esta violencia la vemos desatada a través de la Policía Nacional, pero no solo. Hace pocos días vimos un episodio protagonizado por la Policía Nacional, pero hace todavía muchos menos días les tocó a unos voluntarios de la ANC que hacían una acción reivindicativa en un puente en el cual colgaban esteladas. La sorpresa fue encontrarse a los Mossos d'Esquadra prohibiéndoselo. Esto es una situación absolutamente irregular que no se basa en ninguna norma legal que la pueda sustentar, pero de ataques contra el independentismo cada día vemos más. Y, desgraciadamente, no solo de la policía española, incluso de los mismos Mossos d'Esquadra. Por lo tanto, es hora de que aquello que supimos hacer en el Camp Nou lo hagamos en las calles de toda Catalunya el 11 de septiembre.

 

En el caso del Camp Nou, ¿cree que el Barça, encabezado por su presidente, Joan Laporta, actuó de forma correcta cancelando el homenaje a los campeones del mundo de la selección española, y anunciando una exaltación de la estelada?
Estamos contentos de que el Futbol Club Barcelona escuchara el clamor y la presión de la gente para decir que la Roja no es nuestra selección. La Roja es la selección de un Estado que nos prohíbe tener una selección nacional, que nos expolia y esto tiene consecuencias importantísimas para cada uno de nosotros en nuestra vida cotidiana. Contentos de la respuesta valiente y decidida del FC Barcelona. Justifica lo que muy a menudo decimos, que el Barça es más que un club. No nos querríamos quedar solo con el Barça, porque de independentismo hay en muchos clubes. Hacemos un llamamiento a todos ellos, empezando por los equipos de primera, tanto el Barça como el Espanyol, a asistir a las competiciones deportivas luciendo la estelada de manera especial para subrayar nuestro rechazo a una acción violenta contra una expresión de libertad. 

Viendo las fiestas mayores de este verano, los nuevos influenciadores catalanes o las situaciones en el campo de fútbol como el otro día, ¿cree que se vuelve a desacomplejar la juventud independentista?
Nosotros recibimos inputs nuevos en cuanto a los movimientos juveniles. Recibimos iniciativas, propuestas, mantenemos relaciones como hasta ahora no habíamos mantenido con colectivos jóvenes. Estamos esperanzados. Antes decía que el independentismo social está ganando pulsión social, y aquí se pone clarísimamente de manifiesto con la expresión libre y espontánea de mucha gente joven aprovechando las fiestas mayores o conciertos. Algo se está moviendo. Esto va desde la gente joven hasta la misma gente que está acostumbrada a la lucha y que está cansada, que hasta ahora estaba desmovilizada y que todos juntos entendemos que nos tenemos que levantar del sofá. Mientras nos quedemos lamentándonos, lo que estamos haciendo es las delicias del españolismo. Por lo tanto, toca levantarse del sofá y toca tomar las calles de Catalunya este 11 de septiembre. 

JOSEP VILA ANC / Foto: Montse Giralt
Josep Vila, presidente de la ANC / Foto: Montse Giralt

El día anterior, como cada año, están los actos del Fossar de les Moreres, le preocupan las manifestaciones que hay convocadas, por un lado, por Aliança Catalana y, por el otro, por parte de miembros antifascistas?
Si sirven para ir proyectando una imagen de división y de luchas internas dentro del independentismo, no nos harán ningún favor. Es absolutamente necesario poder contrastar, poder discutir diferentes planteamientos, poder poner encima de la mesa qué valores defendemos. Es absolutamente necesario discutir qué tipo de república catalana queremos construir, pero tenemos que pasar página de tanta división, de tantas peleas. El once de septiembre ha servido sobre todo para visualizar unión, complicidades y fuerza de toda la población, pero es verdad que también ha puesto de manifiesto planteamientos muy enfrentados. Si están, es bueno que seamos capaces de ponerlos encima de la mesa, sin violencia, y poderlos discutir. Necesitamos que el independentismo vuelva a canalizar toda la potencialidad que hay. 

¿Pero le preocupa que aquellas manifestaciones se conviertan en violencia?
Nosotros querríamos que el 11 de septiembre fuera una jornada de lucha por la independencia de Catalunya. Es evidente que no aplaudimos que la Diada venga protagonizada, si lo acaba siendo, por luchas violentas. Necesitamos una lucha pacífica y democrática, decidida para hacer frente a un Estado que nos está oprimiendo nacionalmente. 

 

Este otoño, todo apunta a que el Tribunal Supremo o el Tribunal Constitucional aplicarán definitivamente la amnistía al president Puigdemont, que debería permitir su regreso a Catalunya. ¿Qué espera de su regreso?
La existencia de exiliados políticos, desatendiendo incluso de manera flagrante las sentencias judiciales, es una vergüenza enorme. Lo primero que hace es fotografiar este Estado español que está en clara descomposición. El regreso del president Puigdemont es un deseo desde el primer día que tuvo que exiliarse. De todo el frente político esperamos mucho y que hagan bien su trabajo. Que pongan la independencia en el centro del programa político, porque lo que vemos en las calles es un presente de decadencia social y nacional. Ojalá podamos aprovechar todas estas situaciones para volvernos a hacer fuertes y ser capaces de plantear la lucha por la independencia después de toda la experiencia que hemos acumulado. 

Sin embargo, ¿espera que esto provoque un cambio de liderazgo?
Como estamos tan acostumbrados a que el Estado español haga caso omiso de decisiones tomadas por los tribunales, no nos querríamos adelantar en absoluto. Ya lo veremos. ¿Cuántas veces el Estado español ha prometido cosas con referencia a Catalunya que nunca se han cumplido? Yo sería muy prudente. Ante la desconfianza enorme que nos genera el sistema judicial español, no querría de ninguna de las maneras cantar victoria hasta que no estuviera en el saco y bien atado. Demasiado escaldados estamos de todas las promesas habidas y por haber que nos ha hecho el Estado. Y muy cansados de todas las tomaduras de pelo que el Estado español ha hecho a la clase política, a nuestros representantes. Desde este punto de vista, desde la Assemblea, hacemos un llamamiento a plantar cara. De ninguna de las maneras podemos estabilizar gobiernos en Catalunya o en el Estado que nos sigan maltratando, menospreciando y expoliando. Esto afecta directamente a nuestros derechos fundamentales. No hay ninguna excusa para estabilizar este tipo de gobiernos. 

JOSEP VILA ANC / Foto: Montse Giralt
Josep Vila, presidente de la ANC / Foto: Montse Giralt

Ha dicho que el Estado español es un estado en descomposición. ¿La situación en Ceuta es un ejemplo de ello?
La situación en Ceuta es un ejemplo de descomposición de un Estado, pero es que la descomposición que vive el Estado español es profunda. Es una descomposición de valores, de separación de poderes y de una judicatura que sigue sus decisiones sin escuchar qué dice el ejecutivo. Es un Estado que sobrevive expoliando. Las tres naciones más expoliadas dentro del Estado español son las Illes Balears, el Principat de Catalunya y el País Valencià. Esto es un Estado en quiebra total. La potencialidad de su industria se ve frenada por unas vías de transporte absolutamente precarias, deficitarias y unos sistemas impositivos que nos castigan y no recibimos nada a cambio. Solo tendríamos que ver cuál es el cumplimiento de las inversiones en infraestructuras absolutamente necesarias en nuestro país año tras año. Contra la decadencia, nos alzaremos y la gran salida que tenemos es plantear la lucha con más fuerza que nunca hacia la independencia. 

¿Qué le parece que el Govern haya impulsado la celebración de la Diada en Extremadura?
El riesgo que tenemos es que el 11 de septiembre el Govern no ponga el foco en lo que está pasando en Catalunya aquel mismo día. Que el Govern no esté. El país saldrá a la calle y expresará muchos malestares. ¿Nuestro Govern lo escuchará o seguirá haciendo como hace ahora, que no aborda los problemas importantes que tiene este país? A veces los aborda de una forma tan brillante que acaba de ganar la medalla con lo que sería la pésima gestión de la educación en Europa. Hemos hecho el ridículo más sonado.

 

¿Con el fiasco de las pruebas PISA?
Exactamente. Y resulta que sigue gobernando la misma consellera (Esther Niubó) que nos ha llevado a hacer el mayor ridículo que se puede hacer en el marco europeo. ¿Dónde está el Govern de la Generalitat? ¿Dónde está cuando el Estado nos sigue expoliando? Su partido nos sigue expoliando de una forma escandalosa. Nos tenemos que preguntar, como catalanes, el hecho de que el mismo partido que preside la Generalitat gobierne el Estado, si nos hemos ahorrado un solo euro del expolio. Al revés, ha aumentado, ya que los expertos ya lo contabilizan con 25.000 millones de euros anuales. ¿El Govern escuchará la voz del pueblo de Catalunya o preferirá poner el foco en Extremadura? ¿Explicará en Extremadura lo bien que tenemos la sanidad, los transportes, o hará un discurso políticamente correcto? Necesitamos que el Govern escuche, pero no tenemos ninguna esperanza en un gobierno absolutamente españolista que preside la Generalitat y que está atento a los intereses y dictados de Madrid.

Usted hace unos meses fue elegido presidente de la ANC. ¿Cómo han sido estos primeros meses?
Ha sido un trabajo muy intenso, pero también de construir una cohesión interna fuerte. Estamos bien cohesionados y definiendo muy claramente qué proyecto queremos sacar adelante de manera inmediata. Estamos tejiendo y vertebrando todo lo que es la ANC en todo el territorio. Este verano se ha puesto claramente de manifiesto que siempre que ha sido necesario plantar cara ante hechos que, como catalanes, no podemos dejar pasar, la ANC ha estado. Da igual que fuera pleno verano, que nos tuviéramos que reunir delante de la comisaría de la policía de la Junquera, ante la venida del rey o alrededor del Camp Nou repartiendo 10.000 esteladas. La ANC está. En poco tiempo iremos presentando este proyecto ante la sociedad catalana y vendrán unos meses motivadores.