La Junta Electoral Central (JEC) ha sancionado con 2.200 euros de multa al presidente de la Generalitat de Catalunya, Pere Aragonès, y al presidente español en funciones, Pedro Sánchez, por haber vulnerado "el principio de neutralidad" que les corresponde como poderes públicos, y haber mermado el principio de igualdad entre formaciones políticas contendientes a las elecciones del 23-J, de acuerdo con la ley electoral. En el caso de Aragonès, la infracción responde al acto que hizo el pasado 13 de julio en el Masnou para presentar la mejora del corredor de la N-II y de la C-32 en la comarca del Maresme, tanto por haber hecho el acto en sí, como por las declaraciones que pronunció "aprovechando los medios públicos que disponía". La situación es similar para Sánchez, que ha sido sancionado por haber hecho "manifestaciones con contenido valorativo y electoralista" en una rueda de prensa posterior al Consejo Europeo el pasado 30 de junio.

El julio pasado, el organismo arbitral abrió expediente sancionador contra Aragonès tras estimar parcialmente la denuncia del PSC contra este acto en el Maresme en el cual se dio a conocer el proyecto de mejora de estas carreteras después de la transferencia de 384 millones de euros por parte del Gobierno. Entonces, la JEC avisó de una posible vulneración por haber hecho "alusiones elogiosas a realizaciones y éxitos fruto de la gestión desarrollada" por la Generalitat. Aunque el contenido completo de la resolución se conocerá este viernes, Aragonès habría sido sancionado tanto por hacer este acto inaugural, hecho que la Ley Orgánica del Régimen Electoral (LOREG) prohíbe en el periodo comprendido entre una convocatoria de elecciones y la celebración de los comicios, y también por haberse referido a cuestiones relacionadas con su gestión.

El expediente contra Sánchez se abrió en julio a raíz de una denuncia del PP, y la JEC argumentó que el presidente español habría vulnerado la ley para aprovechar un acto institucional para emitir "alusiones a realizaciones y éxitos" fruto de la gestión desarrollada por el gobierno y también por haber hecho "apreciaciones valorativas que descalifican otras formaciones políticas". Como en el caso del presidente, la resolución de la JEC se conocerá el viernes, pero de momento ha hecho explícito que la sanción responde al hecho de que hizo "manifestaciones con contenido valorativo y electoralista, aprovechando los medios públicos que disponía" durante la rueda de prensa del 30 de junio, posterior a la reunión del Consejo Europeo de aquellos días.

En aquella comparecencia ante los medios, Sánchez fue preguntado por el pacto entre el PP y Vox que se había consolidado en Extremadura, donde la primera fuerza había sido el PSOE. El presidente los descalificó y señaló que era posible que se repitieran el 23-J, en una afirmación que podía considerarse parte de la campaña electoral. Por otra parte, en respuesta a las críticas de Feijóo sobre la economía española, el presidente español aseguró que colegas europeos le había reconocido "el extraordinario desarrollo de la economía española en el ámbito del crecimiento, la creación de trabajo y la evolución de inflación".