El exconsejero de Sanidad del gobierno de Ceuta, Javier Guerrero, se encuentra en prisión provisional sin fianza desde el pasado 13 de enero, acusado de abusar sexualmente de menores no acompañados que residían a un centro de la ciudad autónoma de Ceuta. Ahora, el juzgado de instrucción número 4 de Ceuta ha abierto una causa separada por haber planeado una paliza a los trabajadores del centro de menores que lo acusaron de los abusos. De acuerdo con los indicios que ha recaudado la Guardia Civil, mientras era investigado por el caso de abusos planeó, con un amigo, enviar "un encargo" contra los que le habían señalado para excederse desde la entidad pública de protección.

Según informa ElDiario.es, en las nuevas diligencias se le atribuye una conspiración de delito de lesiones después de que la Guardia Civil diera plena credibilidad a las conversaciones que mantuvo con un amigo justo antes de Navidad en su coche, donde se habían colocado cámaras y micrófonos. El diálogo trataba sobre cuál sería la mejor manera de enviar "un encargo" a los trabajadores del Servicio de Protección a la Infancia que habían alertado de sus comportamientos impropios con menores tutelados por la administración. Según explica el medio digital, el ex alto cargo del Partido Popular quería "dar un aviso" a los "hijos de puta" que lo habían delatado. Guerrero contaba también con un compañero, un conductor de Cruz Roja, y los dos tenían en el punto de mira un funcionario, el director del Centro de Realojamiento Temporal de La Esperanza que la administración gestiona directamente, y un responsable de la Fundación SAMU del mismo equipamiento, que serían los trabajadores que lo habrían delatado.

Los dos primeros ya estuvieron señalados pública y directamente ante las cámaras el pasado 30 de septiembre por el exconsejero, que se vio obligado a dimitir en enero de 2021 después de conocerse que se había saltado los protocolos de vacunación contra la COVID-19. En una rueda de prensa, Guerrero anunció que en las horas siguientes se presentarían varias denuncias testificando la existencia de "coacciones" a menores migrantes no acompañados tutelados por la Ciudad para denunciarle y así arruinar su carrera política después de abandonar el PP.

El exconsejero está acusado de un presunto delito de abusos sexuales cometido con los menores marroquíes no acompañados que han entrado ilegalmente en Ceuta y que viven en el centro de acogida de La Esperanza. Francisco Javier Guerrero Gallego, que es médico de profesión y ha sido jefe de la Unidad de Aparato Digestivo y Endoscopia del Hospital Universitario de Ceuta, presuntamente ofrecía regalos a los menores y los hacía visitas privadas en su consulta personal sin la vigilancia de los responsables del centro. Algunas fuentes apuntan al hecho de que se ha visto el exconsejero de salud de la ciudad autónoma dando regalos y dinero en efectivo a algunos de estos menores.

Después de las elecciones de 2019 fue nombrado consejero de Sanidad, Consumo y Gobernación así como vicepresidente tercero de la ciudad autónoma, aunque su carrera en el Ejecutivo local acabó menos de un año y medio después, en enero de 2021, cuando se supo que se había saltado los protocolos de vacunación contra la covid, y presentó la dimisión. Posteriormente, fundó el partido Ceuta Avanza, una formación "personalista" que primero abanderó como "sin ideología" y después Guerrero situó en "el centro", aunque buena parte de los que le acompañaron semillas ya lo han abandonado y no parece que esta nueva iniciativa política tenga demasiado futuro sin su máximo representante, que ahora se enfrenta a dos causas penlas.