El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha manifestado este martes que está “orgulloso de los acuerdos de investidura” que firmó con los socios de gobierno, especialmente en lo que se refiere a la financiación, y se ha comprometido a cumplirlos “al pie de la letra”. Illa ha asegurado que tiene conversaciones con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, con el fin de poder desarrollarlos. Illa lo ha expresado en una entrevista institucional en TV3, donde ha remarcado que precisamente para poder cumplir estos acuerdos necesita la aprobación de los presupuestos.
Sobre los presupuestos, Illa ha explicado que en los próximos días se intensificarán las conversaciones para conseguir un amplio acuerdo que permita aprobarlos. El presidente de la Generalitat ha insistido en que son una "herramienta necesaria" para resolver los retos que el país tiene planteados en este momento, desde la crisis de Cercanías hasta los conflictos en ámbitos como el de la Salud. "Estamos intensificando las reuniones de trabajo, no quiero anticipar nada y ser prudente, pero me dejaré la piel y el escenario que contemplo es que pueda lograrlos", ha remarcado.
La entrevista se ha centrado en buena parte en la crisis de Rodalies y la gestión que el Govern ha hecho de la situación ferroviaria, que ha recaído en la consejera de Territorio, Silvia Paneque, y el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau. El presidente reiteró que ambos tienen toda su confianza y defendió su gestión, descartando que tenga un cambio de gobierno o prescindir de Paneque. En cuanto a la crisis ferroviaria, ha dicho que no quiere poner el foco en el "diagnóstico" de la situación, sino en la resolución del problema, que considera que viene de una carencia de inversiones en el pasado y que ahora se está "revirtiendo".
Un punto de inflexión
De hecho, Isla, contrariamente a sus críticos, considera que el Govern "ha cogido el toro por los cuernos" y ha sabido convertir la crisis "en un punto de inflexión" consistente en la aceleración de "medidas y actuaciones" que se concretan en la mejora de la infraestructura vial, del material rodante y el despliegue de Rodalies.cat. Ahora bien, admitió que la resolución de los problemas será "progresiva" y no pudo prometer "milagros". El presidente de la Generalitat explicó que durante su baja siguió la actualidad y habló con los consellers, pero que las decisiones las delegaron.
Sobre la afectación que le ha mantenido durante un mes alejado del trabajo, Illa ha admitido no haber sufrido por su vida. "Tuve unas horas de dolor intenso, pero no temí por mi vida en ningún momento; lo que me sorprendió fue la duración del tratamiento porque pensaba que sería cuestión de dos días", recordó.