El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha insistido hoy ante los empresarios catalanes que “tarde o temprano” se convocará un referéndum a Catalunya. Lo ha dicho en respuesta a las preguntas de los asistentes y después de exponer su propuesta política y económica sin ambages en de una expectante reunión del Círculo de Economía que no ha escondido la desconfianza con sus propuestas.
El dirigente podemita ha mostrado el convencimiento de que el referéndum se podrá celebrar con “normalidad institucional” a partir de los mecanismos que establece la ley y atendiendo también a la sentencia que emitió el Tribunal Constitucional, hace dos años a raíz de la declaración soberanista aprobada en el Parlament, y donde emplazaba a los agentes políticos a encontrar “una solución negociada”. Ha dejado claro, sin embargo, que el papel protagonista recaería en las fuerzas políticas y la sociedad civil catalanas.
A opinión de Iglesias, este tema ha servido para dejar clara “la firmeza” de las convicciones de su partido. Es más, según ha explicado, el mismo president, Carles Puigdemont, se habría confesado sorprendido ante la forma como defendieron su promesa durante las negociaciones posteriores al 20D.
Iglesias se ha presentado, con corbata, ante el foro empresarial y dispuesto a exponer con toda la contundencia sus propuestas electorales, pero al mismo tiempo con la voluntad de defender el pragmatismo de sus planteamientos.
Pragmatismo
“Que en España un 30% de la población esté en la pobreza no sólo es un problema social, y para estos ciudadanos, es un problema para Ustedes también. Un país con pobreza es un país con menos posibilidad de negocio”, ha señalado.
Tampoco ha dudado a utilizar las experiencias de Madrid y Barcelona como un elemento para asegurar que su formación ha demostrado que es capaz de “gobernar y gobernar mejor”, “con más eficacia, con pragmatismo.”
La explicación previa de sus propuestas ha sido tan rápida y pormenorizada “que” cuando ha enfilado las últimas frases con uno “no me quiero extender” ha provocado las sonrisas en la sala.
Desconfianza
Y no obstante, los empresarios no le han escondido la desconfianza ante las propuestas que plantea, y así le ha explicado el presidente del Círculo, Anton Costas, encargado de transmitirlas preguntas de los asistentes. “La desconfianza acostumbra a ser la antesala del entendimiento y el acuerdo”, ha replicado Iglesias resignado, subrayando que es “saludable en democracia”.
Desconfianza delante de la critica generalizada a la acción de Gobierno, ante el tratamiento de la deuda, el tratamiento del mercado laboral, el sistema sanitario...
Sin cheques en blanco del PSOE
Iglesias, que ha dejado claro que ni por activa ni por pasiva permitirá un gobierno del PP, se ha mostrado convencido que los ciudadanos encargarán a su partido “liderar” un gobierno de izquierdas y ha asegurado que no pedirán un “cheque en blanco” al PSOE, sino gobernar juntos. Eso sí, ha admitido que los socialistas tendrán el papel de árbitro.
Cree en Dios
La curiosidad que provocaba al líder podemita entre los empresarios ha hecho que se le plantearan preguntas de cariz muy personal. ¿“En que cree Pablo Iglesias? ¿Cree en el respeto a la propiedad? ¿Cree en la cultura del esfuerzo? Cree en Dios”?.
Sobre Dios, el político ha calificado de sensatas “buena parte de las cosas que está diciendo últimamente su representante a la tierra, el Papa Francesc,” mientras que por lo que hace la espiritualidad lo ha dejado en un plano muy privado, que se tiene que mantener en la reserva e indagar excesivamente.