Los socialistas catalanes no se aclaran. Si la cabeza de lista en las generales, Carme Chacón, ha asegurado que el gesto del rey de España, Felipe VI, de no recibir a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, es válido porque "está en su derecho", mientras el líder del partido, Miquel Iceta, lo ha criticado afirmando que es "un error". No es la primera vez que el rey genera discrepancias en las filas socialistas. En febrero del 2013, el entonces presidente del PSC, Pere Navarro, ya encendió la polémica en el seno del partido al pedir la abdicación del rey de España Juan Carlos I, unas declaraciones que Chacón "entendió" pero a las que evitó sumarse.

La enfermedad catalana

La presidenta de la Diputació de Barcelona, ??Mercè Conesa, ha calificado la negativa real "de error histórico" y lo ha comparado con un paciente que sufre una enfermedad y no quiere aceptarla. "No se puede tapar los ojos ante la realidad ni obviarla", ha recalcado, en declaraciones a Europa Press. En la misma línea se ha expresado en Twitter el líder de Junts pel Sí en el Parlament, Jordi Turull, que ha acusado a Felipe VI de "quedar retratado".

Orgullo cupaire

"Es un orgullo para los catalanes porque el rey español, hermano de la infanta juzgada por corrupción, no tendrá nunca la legitimidad democrática de esta cámara", es la reacción contundente del diputado cupaire Benet Salellas. Salellas ya había dicho este lunes desde el Parlament que "cuanto menos contacto e intervención" de la Casa Real en el proceso independentista, más se podrá garantizar el futuro de la República catalana.