El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha denunciado que con la votación del Parlament que ha vetado su designación como senador se ha vulnerado el derecho a la participación política del PSC y se ha dejado sin representación a los más de 600.000 catalanes que votaron la candidatura socialista el 21-D. Ante esta situación, ha anunciado desde la sala de prensa de la Cámara que pedirá esta misma mañana el amparo del Tribunal Constitucional.

El recurso del PSC al TC reclama la suspensión de los efectos de la votación así como "cualquier otra medida cautelar" que el Tribunal estime pertinente teniendo en cuenta la "urgencia excepcional" que impone el calendario, que fija para el próximo martes la constitución del Senado.

Los socialistas confían en que el Tribunal suspenda el acuerdo de la Mesa que impedía la votación con papeletas, tal como reclamaba al PSC, y ordene una nueva votación en el Parlament con papeletas. Este sistema de votación permitiría que prosperara la designación del líder socialista, dado que la papeleta no admite votar en contra. El PSC argumenta que el TC tiene que garantizar la representación proporcional de los grupos minoritarios no permitiendo el bloqueo por parte de las mayorías. Fuentes socialistas aseguran que nunca se ha producido una situación similar en ningún otro parlamento autonómico.

El PSC no presentará a ningún otro candidato sin conocer el resultado de este recurso.

"Nosotros hicimos nuestra propuesta, entendemos que no había derecho a bloquearla. Eso vulnera los derechos de nuestros votantes y el derecho de los catalanes a estar representados por un determinado número de senadores", ha reprochado Iceta.

 

El primer secretario ha denunciado que se ha producido en el Parlament "una actitud hostil, de veto, de bloqueo" y ha admitido que esta situación puede entorpecer el diálogo entre el gobierno catalán y la Moncloa y enrarecer el inicio de la legislatura española al haberse roto reglas de respeto institucional que habían resistido todo tipo de coyunturas. "El sectarismo se ha impuesto sobre la legalidad y el sentido común", ha denunciado con ademán serio. No obstante, se ha reafirmado "más que nunca" en la voluntad de contribuir a hacer posible la convivencia en Catalunya y construir puentes con el resto de España.

"Acepté la propuesta de Pedro Sánchez pensando que era bueno que un catalán presidiera el Senado, hecho que no se produce desde 1873, una persona catalanista, federalista y de talante dialogante", ha confesado.

No obstante, ha advertido que "nunca en 40 años se habían vulnerado lo que dictan las leyes y las reglas del respeto institucional"; ha denunciado el "filtro ideológico" que se ha argumentado para no votarlo y ha reprochado si su apoyo al 155 impedía que fuera designado, por qué se pedían "contrapartidas" para la designación.

"Cuando acepté la propuesta pensaba en la posibilidad de drenar consensos, de intentar impulsar la reforma del Senado, que implica una reforma de la Constitución, pensaba en cómo podría contribuir en la búsqueda de soluciones dialogadas en el marco de la ley", ha explicado Iceta, que incluso se ha referido al sentimiento colectivo producido a raíz de la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Sobre la posibilidad de que otro miembro del PSC sea quien presida la Cámara alta, ha puntualizado que "la propuesta de Pedro Sánchez no es que fuera un socialista catalán sino que fuera Miquel Iceta".

Al ser interrogado sobre si tenía intención de abordar la situación con el president de la Generalitat, ha ironizado: "El señor Torra quiere acabar conmigo, no sé si acercarme mucho".

"Hoy se ha intentado cerrar una puerta, pero mañana se abrirán otras de par en par, y el viento, el aire fresco y nuevo de una nueva manera de hacer política y pensar en Catalunya muy pronto llegará. Y cuanto antes, mejor", ha pronosticado.