El 9 de abril de 1938 la España franquista fusiló al democristiano Manuel Carrasco i Formiguera con 48 años a una prisión en Burgos. Carrasco i Formiguera no quiere que le envuelvan los ojos, mira al pelotón y el oficial grita: ¡Fuego! Antes de su muerte, pronunció sus últimas palabras: ¡Viva Catalunya Libre! ¡Jesús, Jesús! El político y abogado era perseguido por los anarquistas por el hecho de ser católico, así como perseguido por los fascistas para defender la independencia de Catalunya, él mismo aseguraba que "la independencia: mi supremo ideal de este mundo". Carrasco y Formiguera fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona y formó parte del gobierno de Francesc Macià y fue conseller del primer Govern de la Generalitat, así como diputado en las Corts de la República.
Al homenaje de este sábado al cementerio de Montjuïc, donde está enterrado, han asistido diferentes integrantes de Demòcrates de Catalunya, familiares de Carrasco y Formiguera, así como miembros de otros partidos políticos, incluida la Presidenta del Parlamento, a Laura Borràs. El acto se ha producido solo 21 días después de la muerte de Raimon Carrasco, fundador de Democràtes e hijo de Manuel Carrasco i Formiguera. A lo largo del homenaje se han podido oír algunos discursos muy emotivos, y también varias actuaciones musicales, como la de la soprano Adriana Planagumà ha interpretado "El cant dels Ocells" en recuerdo por las víctimas de las guerras, los represaliados, los exiliados al mundo y por la paz. Y la actuación del saxofonista y bisnieto de Carrasco i Formiguera, Martí Carrasco. La diputada de Demòcrates, Asunción Lailla, ha asegurado que "hoy Carrasco i Formiguera estaría en Urquinaona, en la Meridiana, cortando la autopista en la Jonquera, estaría al lado de la gente. Lo que os puedo asegurar es que Manuel Carrasco i Formiguera, si hoy estuviera vivo, no estaría sentado en un despacho".
"El embate definitivo"
El líder de Demòcrates de Catalunya (DC), Antoni Castellà, ha hecho un llamamiento a la unidad del independentista y avanzar hacia "el embate definitivo" con el Estado español con el fin de conseguir la independencia de Catalunya. Castellano ha reclamado la unidad de los partidos y entidades independentistas en el acto conmemorativo del 84 aniversario|cumpleaños del fusilamiento del democratacristiano republicano Manuel Carrasco i Formiguera por|para el régimen franquista. En este acto de homenaje a Carrasco i Formiguera, realizado en el cementerio de Montjuïc de Barcelona, donde está enterrado, el líder de Demòcrates de Catalunya ha afirmado que "Catalunya es un país fantástico, pero lleno de contradicciones", lo cual explica que "84 años después parece que no aprendemos de nuestra historia".
Según Castellano, el Estado español "heredero de aquel franquismo no ha cambiado esencialmente en sus estructuras", y aunque ahora puede tener una democracia homologable, "si eres catalán no hay estado de derecho, ni justicia, ni derechos individuales, ni colectivos", alguna cosa que se refleja, ha dicho, "en los últimos cuatro años de represión". El líder de Demócratas ha señalado que "es necesario parar la guerra fratricida que hay dentro del independentismo y que solamente lleva a la frustración y a la desafección de la ciudadanía, mientras que el Estado español avanza implacablemente". Se ha mostrado convencido que "todavía somos a tiempo" de corregir la deriva actual "porque ahora sabemos tres cosas", y la primera es que "el Estado nos ha demostrado que no negociará su soberanía si no se ve forzado a hacerlo, porque durante cuatro años no hemos tenido ni una sola evidencia que quiera aproximarse a una solución negociada". La segunda, ha indicado, es que "en el referéndum del 1 de octubre nos autodeterminamos, y que si lo hicimos, es porque fuimos capaces de tener una estrategia conjunta". Según Castellano, "tenemos una mayoría independentista" y la independencia nunca había tenido tanto apoyo" pero tampoco había habido "tanta decepción con los partidos". Ha interpelado, en este punto, "a las fuerzas leales al 1-O a recuperar la vía ganadora y emprender todos los esfuerzos por organizar el embate definitivo que desborde en el Estado, en lugar de perder el tiempo en una batalla estéril entre fuerzas independentistas".