Homenaje a los más de 1.700 asesinados por los franquistas que permanecen en la gran fosa de Montjuïc

El Fossar de la Pedrera en el Cementerio de Montjuïc ha sido este sábado por la mañana escenario del homenaje a las personas ejecutadas, encarceladas y perseguidas por el régimen franquista por motivos políticos e ideológicos. En este foso se encuentran los restos de hasta 1.717 ejecutados entre 1939 y 1952 en Barcelona, la mayoría de los cuales fueron fusilados en el Camp de la Bota por motivos políticos e ideológicos, informa la agencia ACN. Es una de las fosas comunes más grandes del país y es también un espacio de recuerdo y reconocimiento a todas las personas que sufrieron encarcelamiento, persecución y represión por defender la libertad, la democracia y los derechos humanos.

El espacio se dignificó en 1985, a iniciativa de la Associació Pro-Memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya, con la participación de la Generalitat y el Ajuntament de Barcelona. El proyecto, diseñado por la arquitecta Beth Galí, convirtió este lugar en patrimonio memorial concebido para preservar el recuerdo de las víctimas y hacer visible la represión ejercida por el régimen franquista. Cuatro décadas después, el Fossar sigue siendo un referente de las políticas de memoria democrática del país. En el año 2009 se incorporó a la Xarxa d’Espais de Memòria del Memorial Democràtic. Gracias a la señalización, los visitantes pueden explorar el conjunto y conocer la historia por medio de los diferentes elementos que forman el recorrido.

Día de recuerdo de las víctimas de la guerra civil

El homenaje se celebra cada año en el marco del Día Nacional en Memoria de las Víctimas de la Guerra Civil y de las Víctimas de la Represión de la Dictadura Franquista. El acto lo ha presidido el conseller de Justícia, Ramon Espadaler, que ha destacado que "mantener viva la memoria de las víctimas es asumir un compromiso de futuro". La conmemoración de este año ha sido especialmente significativa porque coincide con el 50 aniversario de la Associació Pro-Memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya.

Espadaler ha defendido el papel pionero de esta asociación, ya que situó en el año 1976 la memoria democrática, la reparación y la dignificación de las víctimas en el centro de su actividad, antes incluso de que lo hicieran las instituciones públicas. En este sentido, el conseller ha destacado su labor durante estos 50 años para preservar el recuerdo de las personas represaliadas y ha subrayado que "estas reflexiones, que son pesadas y temerosas, son las que de verdad normalizan y reparan, ponen verdad y honran la memoria de las personas represaliadas".

El titular de Justicia y Calidad Democrática ha reiterado que la memoria democrática es una responsabilidad colectiva que también se tiene que traducir en políticas públicas. "La democracia no nos ha venido dada, no es perenne", ha afirmado, y ha defendido la necesidad de mantener estas citas anuales como espacios de recuerdo y reconocimiento a las víctimas. En este sentido, ha agradecido a la Asociación "el esfuerzo" y la labor sostenida durante cinco décadas para mantener viva la memoria de las más de 1.700 personas que reposan en el Fossar de la Pedrera.

El conseller Ramon Espadaler ha presidido la conmemoración, organizada por el Memorial Democràtic —adscrito al Departament de Justícia i Qualitat Democràtica— y Cementiris de Barcelona, con la colaboración de la Associació Pro-Memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya. El acto ha contado también con la asistencia del presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull i Andreu; Raquel Gil Eiroá, teniente de alcaldía de Promoción Económica, Trabajo, Feminismo y Memoria Democrática del Ayuntamiento de Barcelona, y también representantes de la entidad memorialista.