Experimentación normativa. Esta es una de las vías que propone el Govern para modernizar y mejorar el funcionamiento del marco legislativo de Catalunya, probar las leyes antes de implantarlas. Se trata de elaborar normas de carácter temporal, dirigidas a un ámbito, un territorio o un colectivo concreto para probar “los resultados de su aplicación” y poder “evaluar su idoneidad”. Otra de las propuestas es la creación de espacios de pruebas controlados, técnicamente conocidos como sandboxes, para testar productos, tecnologías o procesos bajo condiciones regulatorias flexibilizadas. Estas propuestas ya figuraban en la ley de acompañamiento de los presupuestos que el Govern tuvo que retirar el 20 de marzo, a raíz de la falta de acuerdo con ERC.

“Nos encontramos ante nuevos retos que requieren actuaciones rápidas y acertadas, entre otros, la implantación de la inteligencia artificial, la urgencia en facilitar la construcción de vivienda, las consecuencias del cambio climático o el envejecimiento acelerado de la población. Es conveniente disponer de herramientas, probar diferentes soluciones y los efectos que generan y generalizar solo aquellas que hayan demostrado que generan valor social”, argumenta la memoria de la ley que se presentó el Govern el pasado mes de febrero. 

Experimentación normativa

El “procedimiento para la experimentación normativa” se debe regular a través de una modificación de la ley de Presidencia de la Generalitat y del Govern, en que se especificará que la iniciativa de carácter experimental debe restringir su ámbito de aplicación a un territorio, colectivo o sector específico; debe concretar qué normativa queda en suspenso mientras se aplica y qué órgano se hace responsable del experimento, dado que en caso de que produzca efectos adversos se deberá suspender. El experimento normativo no puede superar los cinco años y, una vez transcurrido este tiempo, la norma decae automáticamente. La tramitación de estas leyes es muy ágil y, en caso de que se concluya que es conveniente impulsar la modificación de la norma de manera definitiva, también se prevé un régimen específico simplificado.

El espacio de pruebas controladas, o sandbox, también se creará a través de una modificación de la Ley de Presidència de la Generalitat y el Govern, incluida en la ley de acompañamiento, y servirá para establecer espacios que permitan testar “productos, servicios o procesos de manera supervisada” y con el objetivo de “facilitar la innovación”.

Un ejemplo de sandbox podría consistir en permitir que varios vecinos con placas solares puedan intercambiar energía entre ellos mediante una plataforma digital. La normativa no permite estos intercambios, pero en este espacio de pruebas se autorizaría la excepción para estudiar su impacto en la red, precios y estabilidad.

La regulación de esta nueva figura, según la propuesta del Govern, fija el procedimiento detallado para solicitar la incorporación a un espacio de pruebas, los criterios de admisión de los participantes y el sistema de control o monitorización de las pruebas. 

Tramitación urgente

El Govern también tiene previsto introducir en la ley de Presidència y de Govern la tramitación de urgencia para anteproyectos de ley y disposiciones reglamentarias. Actualmente, el ejecutivo debe recurrir al decreto ley para responder a cuestiones de especial urgencia que no pueden esperar al largo procedimiento que debe seguir la elaboración de una ley. La tramitación urgente de una ley deberá ir acompañada de una memoria que justifique las razones.

Estas propuestas se enmarcan en el convenio de colaboración suscrito por el Govern el septiembre pasado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). A partir de este acuerdo, que tiene una duración de dieciocho meses, la OCDE asesora al Govern para hacer una revisión de la forma como se elabora la regulación y cómo mejorarla, en línea con los informes elaborados por Mario Draghi y Enrico Letta.