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El gobierno vasco ha concedido el tercer grado penitenciario al exdirigente de ETA Henri Parot, condenado por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza de 1987 y encarcelado desde 1990 con una pena acumulada de 40 años. La decisión permitirá que salga en los próximos días de la prisión guipuzcoana de Zubieta, después de que desde el año pasado ya disfrutara de un régimen de semilibertad. Este sistema le permitía abandonar el centro para realizar tareas de voluntariado, aunque tenía que volver cada noche. Fuentes del Departamento vasco de Justicia, dirigido por la socialista María Jesús San José, han confirmado a EFE que el tercer grado se ha concedido a partir del informe de la Junta de Tratamiento de la prisión. Ahora corresponderá a la Fiscalía estudiar el expediente y decidir si recurre o no la medida.

Parot también disfrutó el año pasado de un permiso penitenciario de seis días avalado por el juez de vigilancia de la Audiencia Nacional, que valoró una carta enviada por el mismo preso a la Junta de Tratamiento. En aquella misiva, el exdirigente de ETA reiteraba su rechazo a "todas las violencias" y afirmaba que, después de 35 años encarcelado y con 67 años, consideraba necesario "tratar de reparar el sufrimiento ocasionado". "Creo que hay que reconocer el sufrimiento ocasionado por mi antigua pertenencia a ETA", escribió. En el auto del 19 de junio de 2025, el juez también tuvo en cuenta que Parot ya había cumplido más de tres cuartas partes de la condena, que no constaban sanciones disciplinarias, que participaba en actividades penitenciarias programadas y que había disfrutado previamente de dos permisos de dos días sin incidencias. Además, consideró que el riesgo de fuga era muy bajo.

Detenido en 1990 en Sevilla

La detención de Parot en Sevilla en 1990 representó uno de los golpes más importantes contra ETA, ya que entonces dirigía los llamados comandos itinerantes o Argala. Esta estructura había actuado durante doce años y se le atribuían una veintena de atentados que causaron casi 40 muertos y más de 200 heridos. Su nombre también quedó ligado, años después, a la llamada doctrina Parot, establecida por el Tribunal Supremo en 2006 a raíz de un recurso presentado por el mismo preso y que comportó el alargamiento de la permanencia en prisión de varios condenados por terrorismo. La doctrina quedó anulada en octubre de 2013 por la justicia europea, una decisión que derivó en la excarcelación de 63 presos de ETA.

"Uno de los asesinos más sanguinarios de ETA"

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha reaccionado con dureza a la concesión del tercer grado y ha denunciado que se aplique este régimen a quien define como "uno de los terroristas más sanguinarios de la historia de ETA". La entidad ha recordado que Parot formó parte del comando Argala, responsable de algunos de los atentados más mortíferos, como la matanza de la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en la que murieron once personas, cinco de ellas niños, y 88 más resultaron heridas. Covite considera "inaceptable" que, con este historial, el Gobierno vasco haya flexibilizado ahora la condena mediante un tercer grado que, según critica, vuelve a sustentarse en "escritos privados" y en "formulaciones genéricas de rechazo a la violencia".

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha asegurado que Parot "no ha mostrado públicamente un arrepentimiento sincero por sus crímenes" ni ha protagonizado una ruptura que considera "clara, inequívoca y verificable" con ETA y con el entorno político y social que, según ha denunciado, justificó y legitimó los asesinatos de la organización. Ordóñez también ha aprovechado la decisión sobre el tercer grado para volver a cargar contra la política penitenciaria del Gobierno Vasco, que ha acusado de estar "al servicio de la izquierda abertzale".