Por primera vez un presidente del Parlament ha visitado la Oficina Antifrau de Catalunya. Carme Forcadell se ha reunido con el nuevo director, Miquel Àngel Gimeno, cuando no hace ni dos meses que ha asumido el cargo después de la polémica que acabó cesando a su predecesor, Daniel de Alfonso por las conversaciones conspirativas con el ex ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.

Por ello Forcadell ha querido conversar con los trabajadores de la OAC. Aunque la cúpula del organismo se haya renovado, el personal es el mismo y la presidenta ha querido darles su apoyo y el del Parlament, así como animarlos para trabajar "para restablecer la confianza de los ciudadanos en la institución". "Sabemos que tenéis una tarea que no es fácil, sabemos de dónde venimos, pero la fortaleza de una sociedad se muestra cuando se superan capítulos" como los de la filtración de información del ex director del OAC, que ha salpicado a toda la institución, ha insistido Forcadell.

"Tenía ganas de venir", ha dicho Carme Forcadell a los trabajadores de la cuarta planta, los primeros que ha visitado. Gimeno le ha correspondido con un "gracias por el apoyo después de todo lo que ha pasado".

La sombra de De Alfonso

Carme Forcadell y Miquel Àngel Gimeno se han reunido después en el despacho del director del OAC. Una visita institucional para incentivar a todo el personal: "Gracias por darnos la visibilidad que necesitamos", ha dicho Gimeno a Forcadell. Y aunque no se ha nombrado en ningún momento a De Alfonso, se han hecho claras y reiteradas referencias en todo momento al escándalo que hizo que el Parlament lo cesara y a la imagen dañada de la institución.

"La primera función de esta Oficina es dar cuenta de todo lo que hacemos, respetando nuestra independencia pero eso no quiere decir no explicarlo al Parlament", ha dicho Gimeno. "Venimos de una situación complicada pero nos tenemos que sentir orgullosos porque lo resolvimos muy rápidamente", ha respondido Forcadell.

La presidenta ha hecho un alegato a la transparencia y ha repetido en varios momentos de la tarde que "se está trabajando para tener un Parlament de cristal. Seremos implacables con la corrupción. Tolerancia cero".

Siguiendo el mismo discurso que el día que Gimeno tomó posesión del cargo, Forcadell se ha añadido al mensaje y ha reclamado que "más que para corregir, hace falta prevenir, trabajar día a día y hacerlo desde todos los ámbitos y trabajar con independencia, rigor y eficacia".

Un cambio de chip

Todavía no hace dos meses que Miquel Àngel Gimeno ha cogido las riendas de la Oficina Antifrau de Catalunya i asegura que hay el mismo flujo de entrada de casos que antes, pero que se está incrementando porque ya se han empezado los contactos con la sociedad civil y con las instituciones que se dedican a luchar contra la corrupción.

La OAC les ha pedido que les deriven las denuncias que reciban y que estén atentos a presuntas irregularidades.

Se han establecido relaciones también con registradores de la propiedad, "uno de los puntos de alerta de la corrupción", según el mismo Gimeno. Así como con el Colegio de Secretarios e Interventores, que "son los primeros funcionarios que se encuentran con la corrupción", ha dicho el director de Antifrau. Tiene entre sus objetivos "asesorarlos aunque son unos magníficos profesionales". La idea es "trabajar juntos para detectar los puntos de riesgo de la corrupción que permitan unificar criterios".

El paso fundamental, según Miquel Àngel Gimeno, es hacer una estructura "efectiva para el derecho a saber y para conocer lo que pasa a las administraciones". Con todo, el director de la OAC ha matizado que la corrupción no está generalizada en Catalunya i que aunque hay irregularidades, no son tanto por mala fe sino por desconocimiento.

Por este motivo uno de los objetivos es dotar a los trabajadores de las administraciones públicas de formación y asesoramiento.

Gimeno quiere que la nueva Oficina Antifrau de Catalunya "sea muy activa" y que la manera de hacer será diferente de la de la anterior dirección de la OAC.