Dos años de prisión y cuatro de inhabilitación. Esta es la condena que solicita la Fiscalía por el agente escopetero y el subinspector de la Brigada Móvil de los Mossos (Brimo) implicados en el caso Esther Quintana. Según el relato del fiscal, Quintana perdió el ojo izquierdo por una de las dos pelotas de goma disparadas por la unidad antidisturbios de los Mossos en la huelga general del 14 de noviembre del 2012. Así lo indica el escrito de calificación del fiscal que da la vuelta como un calcetín a la versión oficial de los hechos que ha mantenido Interior desde el primer momento. La fiscal Marta Marquina en 9 páginas describe qué pasó aquella tarde en que Quintana perdió un ojo y, además, deconstruye una versión que los Mossos, la Brimo y la Conselleria han pagado muy cara.

Sin necesidad de disparar

La Fiscalía entiende en su descripción de los hechos que no había ninguna necesidad de efectuar los dos disparos porque quedaban pocos manifestantes y se podían haber utilizado "métodos menos lesivos". "No había riesgo ni para la integridad de su persona, ni para su unidad ni para terceros", detalla el fiscal.

Según el escrito de calificación del fiscal, los hechos se registraron cuando había una situación de "tranquilidad, quedando escasos manifestantes que estaban en fase de dispersión y que marchaban voluntariamente, sin llevar armas ni instrumentos peligrosos que supusieran un riesgo contra la integridad física de los agentes de la autoridad, del resto de manifestantes, peatones o de la propiedad ajena ".

"Infringieron las normas"

La Fiscalía considera que los Mossos "infringieron las normas de precaución incumpliendo totalmente las normas vigentes en ese momento sobre la actuación policial durante concentraciones y manifestaciones contenidas en el protocolo" en el uso de armas en estas situaciones.

Dos pelotas de goma

La conclusión del fiscal es que se dispararon dos pelotas de goma. Una versión diametralmente opuesta a la que mantuvieron los Mossos desde un primer momento que negaban que se hubiera efectuado ningún tiro.

Un delito de lesiones

Para la Fiscalía, los dos procesados ??cometieron un delito de lesiones por imprudencia grave, previsto en el artículo 152 del Código Penal. Un delito por el que pide dos años de prisión y cuatro de inhabilitación.

Quintana, indemnizada

La víctima llegó a un acuerdo con la aseguradora de la Conselleria d'Interior el pasado mes de septiembre. Quintana cobró 260.931 euros de indemnización con un reconocimiento del 69% de incapacidad.

Un caso polémico

La versión de la Fiscalía es diametralmente opuesta al relato contado por parte de los Mossos y la Conselleria d'Interior que dudaba, de buen principio, que una pelota de goma de la BRIMO era la causante de la lesión permanente de Esther Quintana.

Dimisiones y cambios

La contradicción de las versiones provocó la dimisión de Manel Prat, una de las jóvenes promesas de CDC, como director general de la Policía. La gestión del entonces responsable de Interior, Felip Puig, quedó tocada. Y el comisario jefe de la Brimo, Sergi Pla, dejó la unidad para integrarse como jefe del área policial de la Catalunya Central.

Jané evita valorar la decisión del fiscal

Por su parte, el actual consejero de Interior, Jordi Jané, ha evitado este mediodía valorar la conclusión de fiscal. Con una respuesta de manual ha apuntado que todavía quedan muchas pruebas por realizar y poder comprobar qué pasó aquella tarde del 14 de noviembre.

Sin pelotas de goma

El caso levantó mucha polvareda hasta el punto que fue clave en la decisión del Parlament de retirar a partir del 30 de abril del 2014 las pelotas de goma del almacén de utensilios de defensa de la policía catalana. El cambio normativo fue aprobado por CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y la CUP.
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