La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha abierto diligencias para investigar a los acompañantes de Carles Puigdemont en su viaje desde Finlandia hasta Waterloo. La policía lo interceptó en Alemania en un área de servicio. Puigdemont quedó detenido al instante.

El president de la Generalitat iba acompañado de dos agentes de los Mossos d'Esquadra, que están en excedencia y que hacen las funciones de escoltas de seguridad, su amigo personal, el empresario Josep Maria Matamala, y Josep Lluís Alay, profesor de Historia de la Universitat de Barcelona y amigo personal de Puigdemont.

La fiscalía los investiga por un presunto delito de encubrimiento.

El ministerio público ha recibido del CNP la investigación interna sobre los dos Mossos d'Esquadra que viajaban con Puigdemont. Se trata de una investigación de dos meses que han hecho los servicios secretos y que ahora han traslado a la Audiencia Nacional donde está el caso contra Josep Lluís Trapero por la actuación de los Mossos el 20 de septiembre y el día del referéndum.

Investigación interna

Paralelamente, asuntos internos de los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación interna a los dos agentes que acompañaban al president, según han informado fuentes del Ministerio del Interior.

Desde el día que Puigdemont se marchó al exilio ha dispuesto de Mossos d'Esquadra que se han encargado de su seguridad en Bélgica haciendo uso de los días libres que le corresponden a consecuencia de horas y días de más de servicio.

Los investigados son Xavier Goicoechea y Carles de Pedro, de las unidades de seguridad ciudadana y el área de escuchas. Iban con Puigdemont en el momento de la detención en Alemania pero como la euroorden no los afectaba quedaron en libertad. Ahora, los investigan internamente y también vía la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Horas después de aplicar el 155, el estado español, con el control de los Mossos d'Esquadra, retiró todos los escoltas a todos los miembros del Govern. El estado español daba por cesado el Govern de Catalunya y, por lo tanto, retiró todos los servicios a los consellers y al president.

Ha habido más mossos, sin embargo, que se han puesto a disposición del Govern en el exilio. Uno de ellos es Lluís Escolà, que se instaló en Bruselas desde el primer día y que últimamente se le ha denegado la excedencia que había pedido con la intención de quedarse en Waterloo haciéndose cargo de la seguridad personal del president.