El fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo ha vuelto a lanzar preguntas tendenciosas este lunes en el juicio contra el president Jordi Pujol, sus siete hijos y nueve empresarios en la Audiencia Nacional. En este caso ha sido en el interrogatorio de Pier Carlos Luis Berglund, que había sido responsable de la sociedad Entorn Enginyeria i Serveis, propiedad de la familia Sumarroca, y que había sido citado por la defensa de uno de los hijos, Carles Sumarroca Claverol, que también es juzgado. “Entorn SL consiguió dos concursos públicos el año 2000 y el 2001 que suman unos 190.000 euros y cuando Oriol Pujol ocupaba la secretaría general de Industria de la Generalitat?", ha preguntado el fiscal. El testigo ha respondido que podía ser ya que es una “sociedad puntera en las auditorías ambientales”. Y el fiscal Bermejo ha querido remachar el clavo: “¿Y Pere Pujol trabajaba en Entorn?” y el responsable le ha respondido: “Sí durante muchos años”. El representant del Ministerio Público ya ha tenido suficiente para crear una supuesta duda de corrupción, sin concretar ninguna irregularidad. Francesc Sànchez, abogado de Oriol Pujol, ha deshecho la parcialidad y ha repreguntado al responsable de Entorn para aclarar que es el Departament de Medi Ambient y no el de Industria quien concedió estos trabajos a Entorn SL. Oriol Pujol fue secretario general del Departament de Industria, Comercio y Turismo del 2000 al 2002.
La Fiscalía mantiene que la familia Pujol Ferrusola actuó como una asociación ilícita para cobrar comisiones, supuestamente escondidas en Andorra, a cambio de adjudicaciones públicas, que por ahora no se ha demostrado ninguna. Por estos hechos, Anticorrupción pide de 8 a 29 años de prisión para el president Pujol y sus hijos. El fiscal Bermejo ya ha intentado resucitar el caso Palau de la Música y de financiación ilegal de Convergència para implicar sin éxito al president Pujol, cargo que ocupó durante más de veinte años hasta el diciembre 2003. En la vista, la mujer de Josep Pujol Ferrusola y el hermano de Mercè Gironès se han acogido a su derecho a no declarar contra ellos.
Los padres "famosos"
En la sesión de este lunes han empezado a desfilar algunos testigos de las defensas. En el caso de Carles Sumarroca, su abogado Diego Artacho, ha interrogado dos directivos que han certificado que Jordi Pujol Ferrusola los ofreció un negocio real en México al grupo constructor COMSA EMTE, que levantó el padre, Carles Sumarroca Coixet, al cual finalmente se lo desvinculó del caso Pujol. "Ser hijo de una persona famosa no te invalida para ser competente", ha respondido Marcelino Oreja, director general de Tecnologia de Emte entre los años 2004 y 2011, para validar su trabajo con Pujol Júnior.
El abogado Artacho ha evidenciado que tener un padre famoso no es exclusivo de los Pujol y le ha preguntado a otro exresponsable de Emte, Joan Canela, si tomó alguna medida excepcional por el hecho que Orea era "hijo de un importante político de la Transición", haciendo referencia al ministro de Asuntos Exteriores con el Gobierno de Adolfo Suárez. En sesiones anteriores, el representante de l'Abogacía del Estado había preguntado a testigos si habían tomado medidas ante el hecho que hacían negocios con el hijo mayor del president Pujol, y todos van descartar haber hecho ningún control extra, además de añadir que en la mayoría de casos ya era expresident de la Generalitat.
Negocios privados, no públicos
El tribunal de la Audiencia Nacional también ha escuchado varios testigos traídos por la defensa de Alejandro Guerrero Kandler, uno de los empresarios que se juzgan y a quienes la Fiscalía pide cinco años de prisión por blanqueo de capitales y falsificación documental. Con un interrogatorio detallado, la penalista Ana Bernaola, defensora de Guerrero, ha dejado claro al tribunal que es un promotor inmobiliario, "no constructor" y todas sus operaciones fueron "100% con capital privado, nada de público", y que pagó a Pujol Júnior para hacer de intermediario al aportarle inversores.
En este sentido, dos inversores de una promoción inmobiliaria de pisos de lujo en Ibiza han detallado que Jordi Pujol Ferrusola les presentó a Guerrero como gestor de esta operación, y que los dos tuvieron opciones de compra de una de estas viviendas, que al final Júnior perdió. "No regalamos ningún piso, era un negocio", ha declarado Maner José Nadal. Otros testigos también han explicado que el hijo mayor de Pujol ayudó Guerrero, a través de su sociedad -Hoteles Glories- a invertir en un bloque de viviendas en la plaza Europa de l'Hospitalet de Llobregat, en un solar que era de #FCC. Al final, Guerrero no pudo seguir la operación pero pagó 1,3 millones de euros a Pujol para hacer de intermediario.
El juicio contra la familia Pujol y los empresarios continúa este martes con el interrogatorio del máximos responsables policiales de la operación Catalunya, como el comisario jubilado José Manuel Villarejo.