El líder del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, ha insinuado este sábado desde Cornellà que los partidos de izquierdas que han controlado buena parte de los ayuntamientos del área metropolitana de Barcelona son capaces de "comprar voluntades" para mantenerse en el poder. Desde esta ciudad del Baix Llobregat, Fernández ha lamentado que la hayan gobernado durante 47 años consecutivos formaciones de izquierdas. Ha remarcado que esto pasa en diversos municipios del área metropolitana de Barcelona. Fernández ha lanzado más acusaciones y ha dicho que el objetivo de la izquierda es "crear una red clientelar perfectamente subvencionada". "Aunque la ciudad se vaya deteriorando poco a poco, cuando suena el silbato, quienes dependen en parte del ayuntamiento acaban alargando la mano y se convierten en agentes electorales del socialismo". Fernández ha añadido que ciudades como Cornellà fueron lugares donde la gente llegaba del resto del Estado español a construir proyectos de vida "y esto hoy está en duda y se lo ha cargado la izquierda". Ante esto, ha defendido el PP como alternativa y ha puesto de ejemplo la ciudad de Badalona.

Fernández también ha cargado con dureza contra la política de vivienda de la izquierda, asegurando que fomenta la ocupación ilegal. Fernández considera que las políticas de izquierdas en este campo "condenan" a aquellos que viven en barrios obreros porque, según ha dicho, se ven obligados a vivir situaciones que ha definido de degradantes y que afectan a la dignidad y el respeto a la propiedad privada. Fernández ha hecho estas manifestaciones en la presentación de la junta local del PP de Cornellà de Llobregat. En este acto ha participado también el presidente de la formación en el municipio, Manuel Casado, y el secretario general del PP y alcalde de Pontons, Josep Tutusaus, informa Europa Press.

El problema de la ocupación

Fernández ha explicado que los que ocupan viviendas de forma ilegal no lo hacen en "mansiones de la Costa Daurada" sino en pisos de barrios obreros. Según el líder del PP catalán, estas personas generan problemas de convivencia. El político popular también ha hecho referencia a la regularización de migrantes impulsada por el Gobierno que "fomenta la llegada de lo peor de cada casa" y, ha agregado, genera inseguridad y problemas de convivencia en ciudades como Cornellà. Fernández ha matizado que su partido cree en los derechos de los inmigrantes siempre que respeten el ordenamiento jurídico.

Por su parte, Manuel Casado ha defendido que la prosperidad de Cornellà "solo se consigue con seguridad", una situación que, ha afirmado, es precaria en la ciudad y en el conjunto de Catalunya. En cuanto a la inmigración, Casado ha dicho que "no es un problema", pero que se debe regular. Ha criticado que algunas fuerzas favorezcan la entrada de migrantes sin la posibilidad de regularizarse.