Alberto Núñez Feijóo ha situado la inmigración, la seguridad y la nacionalidad en el centro de su discurso de este domingo en Badalona. El presidente del PP ha prometido que, si llega al Gobierno, revisará los criterios para conceder, mantener y perder la nacionalidad, reforzará la protección de las fronteras e impulsará una política migratoria que permita la entrada de personas que lleguen "a trabajar y a cumplir las normas", pero que cierre el país a quien venga "a saltarse la ley".
Feijóo ha hecho estas declaraciones durante la Fiesta de las Migas, celebrada en el parque del Turó d'en Caritg de Badalona, en un acto en el que se han agotado los 6.000 tiques. El líder popular ha participado junto al presidente del PP de Catalunya, Alejandro Fernández, y del alcalde de la ciudad, Xavier García Albiol.
La nacionalidad, en el centro del discurso
El presidente del PP ha defendido la necesidad de revisar cómo se concede la nacionalidad española, en qué condiciones se mantiene y en qué casos se podría perder. Feijóo ha vinculado esta propuesta al cumplimiento de las normas y ha remarcado que vivir en España implica tanto derechos como deberes. "Si a alguien le molesta que retiremos la nacionalidad a un condenado por pertenecer a una banda criminal o a una banda armada, que me lo explique. Si a alguien le molesta que retiremos la nacionalidad a un asesino, que nos lo explique", ha afirmado.
Durante su intervención también ha incluido entre los ejemplos a los agresores sexuales reincidentes y ha defendido que su objetivo es establecer los supuestos en que se podría perder la nacionalidad. En materia migratoria, Feijóo ha reclamado una política "ordenada" y ha asegurado que España tiene que estar abierta a las personas que lleguen para trabajar y respetar las normas. En cambio, ha advertido que el país estará "cerrado con candado y cerrojo" para aquellos que lleguen "a saltarse la ley".
Ceuta y la protección de las fronteras
El líder del PP también ha relacionado su discurso migratorio con la situación de Ceuta y ha acusado al gobierno de Pedro Sánchez de no proteger lo suficiente a los ciudadanos ante problemas graves. Feijóo ha reclamado reforzar las fronteras y ha defendido una mayor implicación europea en las ciudades autónomas. "Europa tiene que estar en Ceuta", ha afirmado, antes de recordar que la frontera europea también empieza y acaba en Ceuta y Melilla. El PP mantiene, además, el rechazo al traslado a la Península de los menores migrantes acogidos en Ceuta y defiende acelerar las devoluciones.
Feijóo ha asegurado que, si gobierna, España "recuperará la protección de sus fronteras y recuperará el prestigio de su pasaporte".
Catalunya como pieza de la estrategia del PP
Desde Badalona, Feijóo también ha reivindicado el papel de Catalunya en las aspiraciones del PP de volver al gobierno español. Ha hecho un llamamiento a reunir una mayoría que permita que Catalunya pueda "volver a desplegar su fuerza" y tenga un papel destacado en la "reconstrucción de España" después de las próximas elecciones generales. "Catalunya está empujando por el cambio", ha afirmado. El dirigente popular también ha elogiado la gestión de Xavier García Albiol, que gobierna Badalona con mayoría absoluta.
Antes de la intervención de Feijóo, el alcalde había reclamado al líder del PP dos compromisos en caso de que llegue a la Moncloa: que las ocupaciones ilegales se puedan resolver en 48 horas y que se endurezca la respuesta ante la multirreincidencia. "Una persona que hace de la delincuencia su vida no puede continuar en la calle", ha defendido Albiol. El alcalde ha reclamado una "respuesta penal efectiva" para los delincuentes españoles y la expulsión en el caso de los extranjeros. "Una cosa es venir a España a trabajar y a cumplir las normas, otra es hacer de la delincuencia tu vida diaria".
Feijóo ha ampliado su discurso sobre seguridad al conjunto de Catalunya y ha defendido el derecho de las familias a vivir tranquilas, de los comerciantes a abrir sus negocios y de los propietarios a no sufrir por la ocupación de las viviendas. También ha señalado el coste de la cesta de la compra, la vivienda, las hipotecas y la energía entre los problemas cotidianos, y ha prometido rebajas fiscales y reformas para reducir los costes de producción.