"La familia del dictador Francisco Franco subasta cientos de objetos. ¿Son suyos?" Con esta pregunta, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido este miércoles al Gobierno que suspenda una subasta en Madrid de bienes procedentes del Pazo de Meirás, situado en Sada (La Coruña), hasta que la familia del dictador Francisco Franco demuestre la propiedad de estos objetos. La asociación ha enviado un escrito a Presidencia en el que expone que el Pazo de Meirás "nunca fue de la familia Franco", y recuerda que "hay una sentencia que demuestra que fue usurpado por la familia del dictador" durante la Guerra Civil, haciendo referencia a una resolución del Supremo del pasado marzo. Por ello, la entidad reclama al Gobierno que, a través de la Fiscalía General del Estado, promueva "la suspensión cautelar" de la venta e "investigue si es un saqueo de bienes públicos".
La primera sesión de la subasta se ha fijado para el próximo martes, 27 de octubre, con más de 600 lotes, y en el catálogo se incluyen obras valoradas en más de 5.000 euros, según esta asociación. En la presentación de la subasta, la galería y el vizconde de Torre Hidalgo afirman: "Es un honor haber recibido el encargo de subastar los objetos, muebles y obras privadas del Pazo de Meirás, propiedad de la familia Martínez-Bordiú Franco". Y añade: "Creemos que el conjunto de obras tiene un valor superior al intrínseco de los mismos objetos, indudable, y nos muestra retazos de la vida familiar de la familia en el pazo que les ha pertenecido durante muchas décadas".
"Arrancado a punta de pistola"
El 14 de agosto de 2026, el Gobierno declaró el conjunto patrimonial de Meirás como Lugar de Memoria Democrática después de años de batallas judiciales y después de que la Audiencia de La Coruña confirmara que el pazo pertenecía al Estado y no a la familia Franco. Recientemente, el portavoz del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha reclamado, al igual que los colectivos memorialistas, la necesidad de avanzar en la declaración del Pazo de Meirás como un lugar de lucha contra el franquismo.
En un comunicado, Emilio Silva, presidente de la ARMH, afirma que "es incomprensible que el Gobierno no haya sancionado a la familia del dictador por hacer uso de un bien público ilegalmente durante décadas, como también lo es que no se fiscalice cuidadosamente cada uno de sus movimientos, tratando de monetizar objetos que supuestamente eran del dictador, pero podrían ser regalos y pertenecer al Estado". Silva añade: "Franco le arrebató a punta de pistola sus propiedades a miles de familias republicanas, entró en los almacenes de Patrimonio Nacional como si fueran su trastero, saqueando muebles, obras de arte y haciendo negocios con empresarios igual de corruptos que él con los que se repartía los negocios".
Por su parte, el consejero de Cultura de la Xunta de Galicia afirmó que estarán atentos a la subasta de objetos del pazo por si hay elementos de "interés".
