Los tres últimos expresidentes del Parlament de Catalunya, Joan Rigol, Ernest Benach y Núria de Gispert, han querido mostrar apoyo a su homóloga en la actualidad, Carme Forcadell, ante la posibilidad de que el Tribunal Constitucional (TC) acabara inhabilitándola en el cargo. En caso de que eso se produjera, los tres reclaman la necesidad de una respuesta "democrática y contundente" y afirman que ellos habrían actuado idénticamente que la presidenta de la Cámara catalana.
El que fue presidente del Parlament entre 1999 y 2003, Joan Rigol, cree que "no inhabilitarán a Forcadell por prudencia, no porque les falten ganas". Rigol considera que "la inhabilitación de un tribunal significaría la habilitación por parte del pueblo de Catalunya".
"Son los diputados los que votan incluir la resolución como punto del día del pleno, por lo tanto, Carme Forcadell actuó correctamente", ha expresado Benach. El expresidente republicano apuesta por "continuar con lo que está previsto", es decir, cumplir los 18 meses estipulados en la hoja de ruta, tramitar las tres leyes de desconexión, aprobar de los presupuestos y, consecuentemente, superar la cuestión de confianza.
Por su parte, De Gispert asegura que "desde el Estado buscan dejar tocada a la persona que representa la máxima autoridad de Catalunya". La precursora de Forcadell manifiesta que no hay ninguna base jurídica que pueda llevar a la inhabilitación por la tramitación de las conclusiones de la comisión del proceso constituyente, y recuerda, como en el caso de Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega, que se trata de un proceso judicial político contra la principal institución del país.
La respuesta ante "los ataques sistemáticos del Estado"
Los tres asumen que "los ataques sistemáticos" del Estado contra las instituciones catalanas se intensificarán durante los próximos meses y espolean a los políticos catalanes a seguir con el trabajo que están desarrollando en el Govern y en el Parlament. La aprobación de las tres leyes de desconexión representará, en este sentido, el "choque" frontal con la legislación española, pero están convencidos de que hay mecanismos parlamentarios para llegar a este punto.
Según los expresidentes de la cámara, Forcadell y los grupos parlamentarios podrán actuar con estas tres leyes de la misma manera que lo hicieron con las conclusiones de la comisión del proceso constituyente. Es decir, la Mesa del Parlament podría no incluir en el orden del día del pleno la discusión de las proposiciones de ley y serían dos grupos parlamentarios (JxSí y la CUP) los que pedirían una ampliación del orden del día para aprobarlas.