Estos son los regalos que Zapatero sí que declaró a Patrimonio

El expresidente del Gobierno y exlíder del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero, que ha declarado como investigado este miércoles en la Audiencia Nacional, no ha hablado por ahora del origen de las joyas encontradas por la policía en su despacho y tasadas en 1,3 millones de euros. La defensa del antiguo dirigente socialista ha pedido al juez más tiempo para aclarar el origen con los documentos necesarios. Sin embargo, su entorno ha aclarado a Televisión Española que las joyas fueron un regalo del rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz en el viaje oficial que realizó a España en junio de 2007.

En los años en que fue presidente, de 2004 a 2011, Zapatero declaró, como hacen todos los responsables políticos, regalos que recibió con motivo de viajes diplomáticos, que deben ser entregados a Patrimonio Nacional. Las citadas joyas no constan en las actas de registro de los obsequios, a las que ha tenido acceso 20minutos, The Objective y El Español. Sí que constan, como obsequios del rey saudí —fallecido en 2015—, dos relojes de sobremesa dorados con esmeraldas. También una obra de artesanía "de representación de una escena del desierto en oro y plata sobre base de mármol y jade", en este caso fechada en julio de 2008. Por parte del entonces príncipe heredero saudí, hoy rey, Mohamed bin Salmán, Zapatero recibió en 2008 un reloj de sobremesa sobre una peana de mármol y con la figura de un ciervo

Aparecen en la lista otros objetos, como una silla de montar que le habría regalado el libio Muamar el Gadafi, así como un llavero y camisetas. Consta de igual forma una escribanía completa en madera verde y adornos dorados que le entregó el rey de Marruecos, Mohamed VI, en 2007. Asimismo, un sombrero y un cuenco de plata entregados por el presidente de Colombia, entonces Álvaro Uribe; o una caja de plata entregada por la reina Noor de Jordania en 2008. También una bandeja de plata entregada por el presidente turco, Erdogan; y una bombonera dorada, regalo del líder malasio Ahmad Badawi. También constan esculturas, mantelería, carteras, pinturas, jarrones, linternas, camisetas o abrecartas de mandatarios de todo el mundo o dirigentes regionales españoles, todos entregados a Patrimonio. En suma, se trata de unos 500 regalos, que constan en un documento de una cuarentena de páginas. Los regalos que fueron declarados se usaron para decorar dependencias oficiales, tal como marca la Ley de Patrimonio de 2003.

Las joyas no aparecen en el documento

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF) incautó en el registro del despacho del expresidente Zapatero un centenar de joyas, entre las que se encuentran pendientes, brazaletes, relojes y collares. El expresidente las atribuyó a herencias familiares, incluyendo a su mujer, Sonsoles Espinosa, y a regalos. Este miércoles, su entorno ha señalado que una parte proviene de regalos del rey saudí. Se tasaron en un valor total de 1,3 millones de euros. Estas joyas, si fueron regalos de mandatarios, no se declararon a Patrimonio, como marca el código de conducta y buen gobierno de los altos cargos españoles.

Un regalo saudí: ¿el escenario más favorable para Zapatero?

El expresidente no ha dado explicaciones este miércoles al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama sobre las joyas y su defensa ha pedido más tiempo para presentar la documentación que trace su origen. El magistrado tiene abierta una pieza separada del caso Plus Ultra, por el que está imputado, por presuntos delitos de fraude fiscal y contrabando en relación a estas joyas. En su declaración, Zapatero ha obviado esta parte y solo ha respondido cuestiones sobre el rescate a la aerolínea. Diversos expertos han señalado a El País que si las joyas fueron un regalo del rey saudí, es un escenario más favorable para el expresidente, puesto que significaría que, por un lado, no hubo contrabando y, por otro, el no declarar este patrimonio ya habría prescrito. Zapatero se ha declarado inocente ante el juez sobre el caso Plus Ultra y, al salir, ha pedido confianza a la ciudadanía. "No les decepcionaré. Nos costará más o menos tiempo demostrarlo, pero la verdad se abrirá paso", ha apuntado.