El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha afirmado este lunes que el gobierno central estudiará "ámbitos de impugnación" de los presupuestos catalanes del 2017 si incluyen una partida para el referéndum sobre la independencia.

Tras reunirse con el Grup d'Advocacia Jove del Col·legi d'Advocats de Barcelona (Icab) y con el decano, Oriol Rusca, el ministro ha dicho que el Govern tiene la responsabilidad "de hacer cumplir la legislación vigente" y ha recordado que los presupuestos son un conjunto de obligaciones y previsiones de ingresos asociados a unas competencias.

"No se puede tener obligaciones impropias que no están amparadas en un título competencial", ha argumentado Catalá.

Para el ministro, si el Parlament aprueba una ley de presupuestos con una partida económica para celebrar el referéndum "estarán yendo más allá de sus ámbitos de responsabilidades", y ha advertido de que el dinero público debe aportarse a obligaciones propias de las competencias.

Sobre las palabras del presidente gallego, el popular Alberto Núnez Feijóo, pidiendo más teléfonos rojos que líneas rojas, el ministro ha destacado que el gobierno central ha mantenido con la Generalitat un "diálogo permanente" durante la última legislatura y se ha colaborado con el Govern en temas como las infraestructuras.

No obstante, ha puntualizado que, cuando plantean el diálogo "como un 'habrá referéndum sí o sí', esto no es diálogo, es imposición", el mismo día en que el expresident Artur Mas ha dicho esa misma frase, condicionándolo a que Catalunya muestre fuerza social y política.

"Vamos a tener la mano tendida para dialogar en todos los asuntos que preocupan a la sociedad catalana, asuntos que nos planteen las instituciones catalanas y la Generalitat, siempre dentro del marco constitucional y dentro de nuestras capacidades financieras", ha asegurado.

"Si nos piden que asumamos obligaciones que no están dentro de la Constitución, será imposible", ha zanjado.