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La entrada masiva de migrantes desde Marruecos en Ceuta (más de 1.500 solo en la última semana) ha llevado a este territorio a una situación límite, hasta el punto de que todos los partidos de su parlamento han reclamado que el Gobierno español aplique la emergencia nacional. Esta avalancha de migrantes ha sacudido de nuevo el tablero político, como ya ha pasado en veranos anteriores. A pesar de que el Ministerio del Interior ha negado la posibilidad de poner en marcha la emergencia nacional, asegurando que sus posibles aplicaciones están muy controladas por ley, ha anunciado, a través de un comunicado. Posteriormente, ha anunciado que se ha llegado a un acuerdo con Marruecos que incluye "revisar e implementar medidas para la entrega, tan pronto como se pueda, de todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta". También se ha pactado, explican, "reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos". 

Marlaska, contra las mafias de personas 

Asimismo, desde el ministerio liderado por Fernando Grande-Marlaska, que este viernes se desplazará hasta la ciudad autónoma, han querido destacar "la ejemplar colaboración de España con Marruecos", destacando unos "controles" que han evitado la entrada de todavía más personas dentro del territorio español en los últimos días. Ante las críticas de los partidos de la oposición al Gobierno español, el equipo de Marlaska pone el foco sobre las redes de tráfico de personas, culpándolas directamente de esta situación límite en Ceuta: "Están instrumentalizando una sentencia judicial para fomentar el flujo de migrantes indocumentados, mayoritariamente jóvenes". Hacen referencia a la decisión del Tribunal Supremo, que limitó las devoluciones inmediatas al mar, más conocidas como devoluciones en caliente. Con esta entrada masiva de hasta 1.500 personas a través del mar, los agentes de seguridad se encuentran completamente saturados y no pueden hacerse cargo de la situación. Por eso, las autoridades de Ceuta (con el Partido Popular al frente) han pedido el despliegue del ejército español. El sindicato policial JUPOL asegura que "los policías nacionales destinados en Ceuta continúan trabajando al límite de sus capacidades, con una evidente falta de efectivos y de recursos materiales para hacer frente a una situación de estas dimensiones"

A primera hora de la mañana se ha desplegado un cordón policial en la zona cerca de la playa de El Trajal, que separa los dos países y donde muchos migrantes han muerto mientras intentaban entrar en el Estado por el agua. En 2021, 8.000 migrantes cruzaron la frontera por sus espigones y el Gobierno español activó las devoluciones en caliente. Una gran cantidad de migrantes ha roto este cordón policial. Los agentes de la Policía Nacional han reforzado su dispositivo en el lado ceutí de la frontera con cascos, escudos antidisturbios y material para controlar gran cantidad de personas. Mientras tanto, al otro lado, hay largas filas de personas que también quieren conseguir entrar en el Estado. 

El Gobierno español lo desvincula del viaje a Argelia 

Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores ha querido desvincular esta grave crisis migratoria del viaje que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo a Argelia hace solo diez días, el 20 de julio. "La relación es excelente y no se ve nada afectada por la buena relación con Argelia", han manifestado desde el equipo de José Manuel Albares, que, como Interior, ha querido alabar el trabajo de Marruecos. La describen como una "cooperación leal y permanente".