La eurodiputada de Esquerra Republicana Diana Riba ha defendido este sábado que los nuevos presupuestos negociados con el Govern de Salvador Illa “no son iguales” que los presentados hace tres meses y ha acusado a los partidos que sostienen lo contrario de hacer “populismo”. Desde el Aplec del Caragol de Lleida, Riba ha recordado que los republicanos rechazaron inicialmente las cuentas porque, según ha afirmado, “eran impuestos”, mientras que la nueva propuesta sí que ha sido “negociada”. La eurodiputada ha reivindicado que ERC no está “para hacer de muleta a los socialistas”, pero tampoco practica “la política del no a todo”. En esta línea, ha asegurado que el partido trabaja con “ambición nacional” y ha criticado que considerar idénticos los dos proyectos presupuestarios demuestra “no haber pasado de la portada”.
Riba se ha mostrado convencida de que ERC actuó “como debía” cuando rechazó el primer borrador presupuestario presentado por el president Illa el mes de febrero. Según ha argumentado, aquellas cuentas “no estaban negociadas” y por eso los republicanos decidieron votar en contra. Riba ha insistido en que la nueva propuesta sí que incorpora cambios fruto de las conversaciones con ERC y ha citado diversas partidas que, según ha remarcado, no aparecían en la versión inicial de los presupuestos. Entre estas medidas, ha destacado la inversión destinada a habilitar sistemas de climatización en los centros educativos de Catalunya, así como nuevas partidas vinculadas a los ámbitos social e industrial.
Debate interno sobre el aval a los presupuestos
El acuerdo de ERC para apoyar los presupuestos también ha generado debate interno dentro del espacio republicano. Este miércoles, el Jovent Republicà avaló que su diputada en el Parlament, Mar Besses, mantenga la disciplina de voto del partido y apoye las cuentas pactadas con el Govern. La decisión fue ratificada por el Consell Nacional de la organización juvenil, que en un comunicado admitió que se trata de una posición “complicada” y que “implica asumir contradicciones”. En este contexto, las juventudes republicanas anunciaron que impulsarían, conjuntamente con ERC, una “revisión profunda” de los compromisos vinculados a la investidura para analizar el grado de cumplimiento.
El acuerdo presupuestario se acabó cerrando el martes con el aval exclusivo del Consell Nacional de Esquerra Republicana de Catalunya, sin que la dirección del partido optara por someterlo a una consulta de la militancia. Esta decisión ha generado críticas internas, especialmente desde el Col·lectiu 1 d’Octubre, que ya había reclamado un referéndum interno para que las bases pudieran pronunciarse sobre el pacto con el Govern. Este miércoles, el mismo sector pidió a la Comissió de Garanties del partido que investigara posibles "vulneraciones normativas y éticas" en el proceso de aprobación de las cuentas. El debate interno sobre la participación de la militancia ya había aflorado durante la campaña por la dirección del partido, cuando la entonces candidata a la secretaría general, Elisenda Alamany, defendió públicamente que las bases debían poder decidir si avalaban o no los presupuestos.