Rebrota la tensión entre los socios de gobierno a raíz del recurso que Puigdemont presentó el 9 de enero al TC contra la mesa del Parlament por haber tumbado su delegación de voto, el pasado mes de octubre. JxCAT y ERC no sólo ofrecen versiones contrapuestas sino que se lanzan acusaciones cruzadas de mentir.

A lo largo de la mañana se han sucedido los contactos informativos de unos y otros en los pasillos y la sala de prensa del Parlament. Y la narración de los hechos que explican unos y otros no casa. Por una parte, desde el entorno de JxCAT se asegura que el vicepresidente primero, Josep Costa, de JxCAT, solicitó personalmente verse con Roger Torrent a principios de enero, que se encontraron antes de una reunión de la junta de portavoces y que textualmente le comunicó que "habían impugnado el acuerdo de la mesa" entre ERC y el PSC que rechazaba la posibilidad de que el presidente Puigdemont pudiera delegar su voto. Argumentan, además, que es una decisión técnica indispensable para poder acabar yendo a instancias europeas. Y acusan abiertamente a Roger Torrent de no haber hecho lo suficiente para proteger los derechos políticos de Puigdemont. 

 

 

La versión de ERC

En cambio, según se explica desde la presidencia del Parlament, es mentira que estuvieran enterados. Según dicen, Torrent no se reunió con Costa y niegan tajantemente que se hablara de ningún recurso contra la mesa. Únicamente, afirman, hubo una conversación inormal en el pasillo durante la cual, y siempre según al versión de ERC, el dirigente de JxCAT le dijo que recurrirían la suspensión de los diputados por parte del Supremo, y que en algún momento se haría referencia al acuerdo de la mesa. "Nada más". Los republicanos se muestran sorprendidos por el hecho de que Puigdemont lleve a la mesa al Cosntitucional. En declaraciones a los periodistas, la portavoz Marta Vilalta ha sentenciado que si el presidente Puigdemont ha considerado que un recurso al TC es la mejor opción para defenderse, lo respetamos", pero a la vez ha puesto el énfasis en que se trata del "Constitucional español". De hecho, puntualizan que esta maniobra judicial era prescindible.

Fuentes próximas al presidente de la cámara ponen de relieve, además, la paradoja que supone que ahora Puigdemont litigie contra la mesa cuando Torrent ya tiene una querella de Cs por haber permitido aprobar la resolución de ERC y JxCAT que niega la potestad al Supremo de suspender diputados.