ERC y Junts han coincidido en señalar a los gobiernos del PP y del PSOE como responsables del deterioro del sistema ferroviario español durante la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, a raíz del accidente de Urda (Toledo), que ha dejado 69 muertos y 50 heridos. Tanto Gabriel Rufián como Míriam Nogueras han denunciado la falta de mantenimiento, la desinversión y la mala gestión de las infraestructuras, pero también se han cruzado reproches políticos. El portavoz de ERC ha acusado a Junts de haber votado contra la limitación de los precios de los transportes en situaciones de catástrofe, mientras que la dirigente juntaire le ha replicado que la formación no rechazó combatir la especulación, sino convertir una emergencia concreta en una autorización permanente para que el gobierno español pueda intervenir los mercados. Nogueras, de hecho, ha tildado al candidato republicano "de indocumentado", mientras Rufián ha definido a la jefa de filas de Junts en Madrid de "patriota de pandereta"
Rufián ha comenzado su intervención reconociendo que Puente "da la cara" y que esto es "bastante más de lo que hemos tenido hasta ahora". Con todo, ha advertido que el debate no debe centrarse en la continuidad del ministro, sino en el funcionamiento del sistema ferroviario. "¡Lo importante es si el sistema ferroviario español es sostenible, seguro y eficiente, o no lo es! Y la respuesta es inequívocamente que no", ha sentenciado. El republicano ha defendido que alguien debe asumir responsabilidades, pero ha considerado que convertir la permanencia de Puente en el centro de la discusión sería "una distracción".
Rufián carga contra la liberalización ferroviaria
El dirigente de ERC ha situado el origen de los problemas en décadas de decisiones políticas y ha repartido responsabilidades entre los dos grandes partidos españoles. Por un lado, ha señalado los recortes del PP, que ha cifrado en un 55%, y, por otro, ha criticado la "liberalización salvaje" impulsada por el PSOE. Para ilustrar las consecuencias de este modelo, ha expuesto que, tras la liberalización, el precio de los billetes habría caído un 24% y el tráfico ferroviario habría crecido un 47%, mientras que el mantenimiento solo habría aumentado un 9%.
Rufián también ha cuestionado que la expansión de la alta velocidad no haya ido acompañada de los recursos necesarios para garantizar su funcionamiento. Ha denunciado que un controlador de Adif ha pasado de gestionar 15 trenes de alta velocidad a 40 en la línea Madrid-Sevilla y ha recordado que siete de cada diez personas fallecidas en accidentes de alta velocidad en el mundo lo han sido en España, según los datos que ha expuesto. "Aquí hay algo que se ha hecho mal durante años", ha afirmado.
El portavoz republicano ha criticado que la cabeza de lista del Frente Amplio, Ada Colau, haya apostado por nacionalizar el sistema ferroviario, ya que tanto Renfe como Adif ya son empresas públicas. En cambio, ha reclamado "racionalizar" el funcionamiento de Adif, que ha descrito como una empresa pública "vacía, llena de contratos", y ha criticado que el mantenimiento de las vías esté en manos de cuatro empresas. Por ello, ha exigido un plan integral e independiente y una inversión masiva en mantenimiento. También ha advertido que no se puede responsabilizar a un trabajador del accidente a partir de filtraciones sobre posibles errores humanos: "Un error humano puede reflejar un sistema de seguridad fallido".
La intervención de Rufián también ha tenido una derivada política dirigida a Junts. El republicano ha reprochado a los de Junts que hubieran votado contra la limitación de los precios de los transportes en el marco de medidas anticrisis y ha acusado a PP, Vox y Junts de contribuir a mantener los precios elevados en situaciones de catástrofe. También ha advertido que la alternativa del PP y Vox no representaría ninguna solución y ha reivindicado la necesidad de que haya una izquierda que presione al Gobierno español desde fuera.
Nogueras exige el traspaso integral de Rodalies
Por su parte, Míriam Nogueras ha sido especialmente contundente a la hora de describir la situación de la red ferroviaria española. "El sistema ferroviario español ha colapsado. Es la realidad y es el resultado de muchos años de mala gestión, desinversión, no planificación y centralización", ha afirmado. La portavoz de Junts ha criticado que los gobiernos españoles hayan priorizado las inauguraciones de nuevas infraestructuras por delante del mantenimiento de las que ya existen. "Se ha construido una red de AVE de las más extensas que hay en el mundo, pero no se ha invertido en su mantenimiento, en la fiabilidad y en la seguridad", ha lamentado Nogueras, que no ha pedido la dimisión del ministro, pero ya lo había hecho en los últimos días.
Nogueras ha puesto cifras al desequilibrio inversor y ha denunciado que, de cada 100 euros destinados a la alta velocidad, solo 16 se han dedicado al mantenimiento, frente al 36% de Alemania y el 40% de Italia. También ha contrapuesto los 55.000 millones de euros invertidos en la alta velocidad con los 3.600 millones destinados a Rodalies, a pesar de que este servicio concentra nueve de cada diez pasajeros ferroviarios. "¿Con qué criterio invierten quince veces menos en Rodalies?", ha preguntado.
La dirigente independentista ha extendido las críticas a la política de infraestructuras del Estado y ha recordado los veinte años de promesas incumplidas sobre el corredor mediterráneo, con sucesivos aplazamientos de los plazos para completarlo. También ha denunciado que el transporte ferroviario de mercancías representa solo el 3,9% en España, frente al 17% de media europea. En este sentido, ha responsabilizado tanto al PP como al PSOE, que se han ido alternando en el gobierno español sin resolver las carencias de la red.
En respuesta a las propuestas de nacionalización que se han planteado desde la izquierda española, Nogueras ha replicado que tanto Adif como Renfe ya son públicas y que el problema radica en la gestión. "El problema no es de quién son los trenes, sino quién los gestiona y cómo se gestionan. Los están gestionando ustedes", le ha espetado a Puente. En este sentido, ha recordado que en 2025 la mitad de los trenes en Catalunya llegaron tarde y ha denunciado que, esta misma mañana, 16 de las 19 líneas ferroviarias catalanas registraban incidencias.
La portavoz de Junts ha aprovechado la comparecencia para volver a reclamar el traspaso integral de Rodalies, con las vías, los trenes y los recursos económicos. "Es imprescindible el traspaso de Rodalies entero", ha defendido. Según Nogueras, los catalanes sufren por partida doble las consecuencias de la situación: "Con nuestros impuestos y con nuestro tiempo". Por eso, ha reclamado que el dinero de los catalanes se decida y se invierta en Catalunya, y ha puesto como ejemplo el funcionamiento de Ferrocarrils de la Generalitat en comparación con Rodalies.
La trifulca con Rufián
La dirigente de Junts también ha respondido directamente a las acusaciones de Rufián sobre el voto de la formación en las medidas para limitar los precios durante las emergencias. Ha asegurado que Junts no ha votado nunca contra el objetivo de evitar la especulación en una tragedia, sino contra la posibilidad de convertir una emergencia concreta en una autorización permanente para que el Gobierno español pueda intervenir los mercados. "Votamos en contra de convertir una emergencia concreta en una autorización permanente", ha justificado, antes de reprochar a quienes la acusan que no expliquen el sentido real del voto de Junts.
Nogueras ha acabado cargando contra el PSOE, que lleva ocho años gobernando y, según ha denunciado, no ha conseguido revertir el deterioro ferroviario. "El PP no es la solución y es evidente que ustedes tampoco lo son", ha afirmado, en una crítica directa a Puente. Mientras tanto, el ministro ha explicado que este martes por la mañana han acabado las tareas de retirada de los trenes accidentados en Urda y que Adif ya ha pedido autorización judicial para reponer la infraestructura. Puente calcula que las obras no superarán los diez días naturales desde que se obtenga el permiso. También ha defendido que el personal de los centros de control ferroviario ha crecido un 60% desde 2012, y ha situado la plantilla actual en 1.762 trabajadores.
